La futura mina visitable se considera un proyecto indispensable para el desarrollo turístico local. Por este motivo, y mientras terminan los trabajos de la primera fase, con la construcción del Centro de Recepción de Visitantes, se busca la financiación necesaria para acometer el resto.
La primera fase de la futura mina visitable, que consiste en la construcción del Centro de Recepción de Visitantes, afronta su recta final. Los trabajos se centran en los “remates” del edificio, que supondrá la entrada a la galería subterránea, y a través del que se podrá conocer la historia de la geología y la minería, con Cástulo como inicio de las explotaciones mineras. Mientras tanto, desde las áreas de Turismo y Patrimonio trabajan en la búsqueda de financiación para continuar el ambicioso proyecto, calificado de “indispensable” para el desarrollo turístico de la ciudad.
De esta forma, según explicó la concejal de Turismo, Mabel Selfa, se encuentran pendientes de una partida específica de la Consejería de Turismo, Comercio y Deporte, a través de la que se continuará el “grueso” de las intervenciones. Así, la segunda fase comprenderá la rehabilitación de los elementos mineros del entorno de Los Lores, como los pozos de San Vicente y Santa Ana, mientras que la tercera será la construcción de la galería, puesto que la real cuenta con unos 240 metros de profundidad, lo que no la hace segura para el público. Unas instalaciones que se podrán visitar, en algunos de sus puntos, mediante tren eléctrico.
Los trabajos también incluirán la adecuación del paisaje o la creación de un auditorio al aire libre para la celebración de diferentes actividades. Por otra parte, y desde que el pasado 16 de septiembre se publicara en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía la resolución de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se incoa la inscripción en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Bien de Interés Cultural, con la tipología de Lugar de Interés Industrial, de la Mina y Fundición La Tortilla, desde el Ayuntamiento se espera que se haga oficial su declaración. Un hecho que redundará no solo en lo que respecta a las ayudas y subvenciones, como el uno por ciento cultural, que permitirán continuar las intervenciones, sino que también supondrá una base normativa que respalda la necesidad de proteger el conjunto patrimonial ante posibles actos vandálicos o actividades que modifiquen alguno de sus elementos. Mariela Soriano/Linares
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