El porcentaje de fracaso escolar y abandono prematuro de los estudios se sitúa en torno al 70 o el 80% en la comunidad sorda. Esta cifra hace saltar todas las alarmas. Los afectados por este problema reclaman un profesorado más cualificado y con más experiencia. Al principio, el niño sigue un desarrollo normal.
Asiste a sus clases y comprende, a priori, lo que se le explica. Sin embargo, según avanza en su desarrollo formativo, las dificultades crecen y el ahora adolescente ve que no está al nivel del resto de sus compañeros. Ese es el motivo por el que la Asociación Provincial de Personas Sordas de Jaén (Aprosoja) levanta la voz para dar a conocer el “grave problema educativo” que sufre el colectivo. Y es que, a pesar de la firme apuesta por una educación en igualdad de oportunidades, el índice de fracaso escolar en la comunidad sorda asciende al 80%, según los datos de Aprosoja. “Hacen falta más profesionales que dominen la lengua de signos y, también, que tengan una experiencia acreditada en el trato con estas personas”, afirma María Maroto, vicepresidenta de Aprosoja. Su petición se sustenta en el objetivo de lograr la capacitación profesional del colectivo para que pueda aspirar a trabajos de calidad. La causa del abandono, según se señala desde el colectivo, es la falta de cualificación del profesorado encargado de atender a estos alumnos. Aprosoja detalla que solo se le exigen 600 horas de clase en lengua de signos, cuando lo mínimo serían dos mil, que son las que se imparten en los ciclos formativos. Además, es “fundamental” que los docentes tengan una experiencia acreditada y que demuestren que conozcan a fondo la situación para que los docentes cuentan con más herramientas para trabajar con la lengua y con los alumnos. De la misma manera, Aprosoja considera prioritaria la sensibilización de las familias, ya que, en muchas ocasiones, “no se dan cuenta” del alcance del problema. “Los padres quieren que su hijo hable, pero lo verdaderamente importante es que entiendan los conceptos porque si no, no pueden aprender”, indica María Maroto. Lo peor llega cuando los niños comienzan las clases de Secundaria. “Ven que no pueden seguir el ritmo, les baja la autoestima y abandonan”, dice Maroto. El número de niños sordos —en diferentes grados— en la provincia es de unos ochocientos, de los que entre 60 y 70 están en la capital. Aun así, Maroto asegura que puede haber muchos más, ya que hay bastantes casos sin detectar. En la capital, hay un colegio de integración, el “Cándido Nogales”, pero, según Aprosoja, esto no es suficiente. Inmaculada Espinilla /Jaén
Conozco lugares perfectos donde he visto que los sordos no tienen ningún problema para ser entendidos y donde creo que los estudios los sacan bien. Son los colegios de la ONCE. Ahí el discapacitado no ve inconveniente para leer o escribir. Además, allí nadie es menos que nadie. En cambio, en los colegios hechos para la gente sin discapacidad no lo tienen tan fácil los ciegos o los sordos. Que alguien pertenezca a la ONCE porque la vida así lo haya querido no es ninguna deshonra.
¡Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios!
Escribe tu comentario en Diario Jaén
3.26 Copyright (C) 2008 Compojoom.com / Copyright (C) 2007 Alain Georgette / Copyright (C) 2006 Frantisek Hliva. All rights reserved."
Brad Pitt en Cannes El actor estadounidense Brad Pitt durante la rueda de prensa de la película 'Killing Them Softly' en el marco de la 65 edición del Festival de Cine de Cannes, en Francia. La cinta, del director neozelandés Andrew Dominik, compite en la sección oficial del festival, que se celebra hasta el próximo 27 de mayo. EFE/STEPHANE REIX