Ser o no ser
En el tercer soliloquio, Hamlet plantea la opción entre “ser” y estar por tanto “obligado a vengar”, frente al “no ser” (suicidio) eliminando así un cumplimiento (venganza) que implica de propio la condena del ejecutante. Hamlet dijo (II.2) a sus amigos que “nada hay bueno ni malo: nuestra opinión lo hace serlo” El enterrador y su ayudante preparando la tumba de Ofelia (V.1) opinan lo propio “¿Reposo en cementerio cristiano para quién procuró su salvación en el suicidio?”, “El Juez dice que cristiana sepultura”, “Si no es una señora, no le dan cristiana sepultura” El hijo del farmacéutico de Mondoñedo conoció las facultades que contienen las hierbas de crecimiento espontáneo. No hay otro secreto sino el de la magia, sea por desparramo de las meigas o del de los diablejos, que menudean sueltos “a nosa terra” que dicen ellos. Según Cunqueiro el rey asesinado —el fantasma que clama venganza— no es el verdadero padre del príncipe Hamlet. Hamlet habría sido fruto del incesto de la reina Gertrudis con su cuñado, el actual monarca, Claudio. De esta forma, el premio Nadal de 1969 en su “O incerto señor don Hamlet” arrima el asunto al de “Edipo, rey” de Sófocles, y a la estela que lo sigue.