Un desprendimiento afecta a un tramo de la muralla de Iznatoraf
La caída de grandes bloques de piedra y material terroso obliga a cerrar de forma inmediata el acceso, cortado con el propio material
Nuevo incidente en la provincia. Un desprendimiento registrado en la madrugada de este viernes ha afectado a un tramo de la muralla histórica de Iznatoraf, uno de los elementos patrimoniales más representativos del municipio. El colapso se ha producido en la zona de la calle La Cava, en el punto donde el trazado defensivo cambia de dirección, a los pies de la ermita del Santísimo Cristo de la Vera-Cruz. La caída de grandes bloques de piedra y material terroso ha obligado a cerrar de forma inmediata este acceso, cortado con el propio material, impidiendo el paso tanto de vehículos como de peatones. No se han producido heridos, aunque el volumen del derrumbe ha generado preocupación entre los vecinos por la proximidad de edificaciones y espacios de uso público. El alcalde Pascual Manjón hace un llamamiento a la ciudadanía para que no sobrepasen las líneas de seguridad pues es posible que pueda volver a caer más material de la muralla.
Las primeras hipótesis apuntan a que las intensas lluvias acumuladas en los últimos días podrían haber provocado un progresivo debilitamiento del terreno y de la estructura, originando finalmente el desplome del muro, cuyo origen se sitúa posiblemente en época andalusí. Desde el Ayuntamiento se ha anunciado la solicitud de apoyo a la Diputación Provincial con el objetivo de adoptar medidas urgentes que permitan estabilizar la zona afectada y asegurar el resto del lienzo de muralla mientras se estudia una intervención de restauración más amplia. El alcalde ha expresado su pesar por el daño causado a este bien histórico y ha subrayado la importancia de actuar con rapidez para evitar nuevos desprendimientos.
Como medida preventiva, el Ayuntamiento ha contactado con la Cofradía del Patrón para recomendar el desalojo temporal de las dependencias situadas en la parte superior del derrumbe, correspondientes a un antiguo convento que actualmente funciona como salones parroquiales. El área permanece señalizada y bajo vigilancia a la espera de los informes técnicos que determinen el alcance real de los daños en este Bien de Interés Cultural y definan las actuaciones necesarias para su conservación y recuperación.