Curro Díaz, Borja Jiménez y Castella salen a hombros de la plaza de Linares

Ovación al pregonero y triunfo rotundo del diestro sevillano en un homenaje al mítico Manolete que unió memoria, arte y emoción

29 ago 2025 / 09:23 H.
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El 28 de agosto volvió a Linares, y de su mano, el eterno recuerdo a Manolete en el Coso de Santa Margarita. En esta ocasión se anunciaban ochos toros de la ganadería de La Palmosilla y cuatro diestros para homenajear al diestro cordobés. Tras el tradicional minuto de silencio, la plaza estalló en una sentida ovación para rendir homenaje a Curro Díaz, tras su gesta de la pasada temporada en esta plaza, su reciente nombramiento como Hijo Predilecto de la Ciudad y el pregón que un día antes había pronunciado para anunciar la feria de San Agustín. El linarense compartió la ovación con los toreros acartelados que lo acompañaron en el tercio, informa Marisa Fernández.

Curro Díaz abrió plaza recibiendo al primero de su lote de La Palmosilla con un largo saludo a la verónica, templado y profundo. Con la muleta se impuso con poderosas tandas por la derecha, hasta que el animal se fue apagando. La faena concluyó con una estocada casi entera y fue premiada con una oreja. El quinto le permitió mostrar, una vez más, la personalidad y el empaque que atesora. Faena al más puro estilo del linarense: toreo vertical, ligado y muletazos largos, plenos de poder y belleza. Aunque dejó la estocada al segundo intento, el público pidió abrumadoramente las dos orejas.

Borja Jiménez se encontró con un cuarto toro exigente y que derrotó en la muleta, pero con transmisión. El sevillano no dudó y llevó a cabo una labor meritoria, con muletazos de dominio y largura, mostrando el gran momento que atraviesa. Mató de una estocada y cortó las dos orejas. En el octavo de la tarde pudo lucirse con el capote y con la muleta el toro obedeció los trastos para que Borja Jiménez pudiera crear otra faena larga de mucho temple, ligazón y exposición, tras la que cortó otras dos o rejas tras la estocada. Jiménez se encontró un cuarto ejemplar exigente y que derrotó en la muleta, pero con la virtud de la transmisión. El sevillano no dudó y llevó a cabo una labor muy meritoria donde hubo muletazos de dominio y largura mostrando el gran momento por el que atraviesa. Mató de una estocada y cortó las dos orejas de su oponente.

Castella se topó en segundo lugar con un toro que se movía sin entrega. Supo ir haciéndolo poco a poco y logrando que la faena fuese a más, al igual que las embestidas del astado. Se impuso a un animal repetidor pero falto de transmisión. Mató de estocada y cortó una oreja. Misma tónica tuvo su faena al sexto, otro ejemplar de similares características, con el que rubricó una labor larga en la que no se dejó nada en el tintero. El tercero fue devuelto y en su lugar salió el sobrero, también de la ganadería titular. Miguel Ángel Perera se encontró con un toro repetidor en la muleta pero de escasa transmisión, lo que restó eco a su labor. Tras varias tandas meritorias por ambos pitones, conectó algo más en las cercanías. Obtuvo un trofeo tras la estocada. No tuvo suerte con el séptimo, un ejemplar que se negó a embestir y ante el que el extremeño se esforzó sin recompensa.

Mañana se celebrará la segunda corrida de abono, en la que el público podría vivir otra gran tarde. El cartel lo integran David de Miranda, Pablo Aguado y Manuel Román, con toros de Juan Pedro Domecq.

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