El melón autonómico

Terminó San Antón, las Pascuas y los adornos de Navidad y, ahora, toca centrar el foco en lo verdaderamente importante, la política, el instrumento para cambiar el rumbo de la sociedad

20 ene 2026 / 08:00 H.

Terminó San Antón, las Pascuas, los adornos navideños y las luces extraordinarias de una Navidad que se prolonga en Jaén con una carrera internacional que no hay grieta que la pueda parar y unas lumbres en las que resulta imposible el rechazo a la convivencia en los barrios. Llega el momento de la verdad, de poner el marcador a cero y de centrarse en lo que verdaderamente importa al común de los mortales: la sanidad, la dependencia, la educación y el bienestar social. Es el momento de la política, el único instrumento democrático para alcanzar sueños imposibles en una tierra en la que todo el mundo cree y, sin embargo, nadie mima. El año electoral empieza con fuerza y, aunque cada partido marca el ritmo en función de su particular música, lo cierto es que todos están ya en el escenario del baile. Hablamos de autonómicas. Los que no tienen representación —algunos— ya saben quién encabezará las candidaturas por la provincia. La jugada está en los protagonistas de un arco parlamentario sin disolución hasta este momento de la película.

Jaén Merece Más acudirá a las andaluzas con Luis García en el número uno de su lista. Izquierda Unida sitúa en el mismo lugar a Francisca Paula Calero. ¿Qué pasará con el Partido Popular y con el Partido Socialista? Es pronto para responder. La batalla está, ahora, en el Parlamento de Andalucía, donde se debate la financiación, el deterioro de los servicios públicos, el avance de proyectos... No conviene abrir el melón y desviar el foco de la atención para quemar al enemigo, entre tanto fuego cruzado, antes de que suene el cascabel de las elecciones. El primero tendrá que esperar a ver qué pasa con los asuntos judiciales. Está fechada para mañana la comparecencia de la consejera de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Catalina García, para responder por un supuesto caso de prevaricación administrativa en la contratación de emergencia del Servicio Andaluz de Salud durante la pandemia y pospandemia del coronavirus. Era viceconsejera de Salud cuando se gestó el acuerdo y, en este sentido, no es el momento de hablar de candidaturas ni de urnas, sino del tiempo, que es lo que zanja cualquier conversación. Ella es la que está llamada a ser la número uno del Partido Popular por su tierra. Punto... y seguido. En el otro lado de la balanza política también hay tarea. Encajar todas las piezas del puzle cuando hay incógnitas sin resolver es un reto para la organización de un partido que se juega mucho más que el gobierno autonómico, porque hay que tener en cuenta que la aspirante a la Presidencia de la Junta de Andalucía es ministra de Hacienda con Pedro Sánchez, ni más ni menos. La dirección provincial del Partido Socialista aspira a la integración después de la batalla orgánica que enfrentó a Juan Latorre con Ángeles Férriz en la calle Hurtado. Sin embargo, el “quid de la cuestión” está en el quién elaborará las candidaturas y, en este sentido, mucho tendrá que ver la voz de María Jesús Montero. El debate está, como no podía ser de otra manera, en el “number one”, con Víctor Torres como apuesta principal de Jaén, según las fuentes consultadas, y la parlamentaria Ángeles Férriz a la espera de encontrar el lugar que merece. Paréntesis. Tampoco está mal la segunda posición cuando las encuestas están como están, valga la redundancia verbal. Mañana, precisamente, hay convocada una reunión de diputados andaluces en Martos, aunque poco da una hora para revolver una confrontación interna que continúa abierta desde aquel cara a cara que terminó en unas primarias y que sigue viva, y coleando, con el liderazgo como hilo conductor del historión. Tiempo al tiempo.

La alternancia consumada en Villatorres será el último cambio

No es natural que el Partido Socialista y el Partido Popular, con enemistad evidente en las grandes y pequeñas cuestiones ideológicas, unan sus lazos para gobernar. Sin embargo, hay excepciones que confirman la regla, sobre todo cuando se trata de pequeños municipios en los que prima el interés general sobre el político. Tal es el caso de Villatorres, donde un pacto firmado al comienzo de la legislatura quedó consumado con la alternancia en el bastón de mando para acabar con doce años de liderazgo de Izquierda Unida. El popular Francisco Almagro dio el relevo al socialista Diego Calles en el sexto cambio que se produce en la provincia desde las elecciones municipales de 2023, algunos forzados por acuerdos y otros, sin embargo, por mociones de censura. Sonada fue la de la capital, con Jaén Merece Más como protagonista de un cambio que devolvió el sillón al socialista Julio Millán. Es pronto para empezar la cuenta atrás hacia la próxima cita con las urnas municipalista, pero lo cierto es que los representantes de los grandes y pequeños partidos dejarán ya de maniobrar con los bastones de mando como moneda de cambio en pueblos y ciudades en los que los vecinos lo único que quieren es que se resuelvan sus problemas.

EN CORTO. Sin resolución oficial de un conflicto del que tomó nota Ferraz

El silencio que se cierne en torno al conflicto abierto entre la dirección regional y provincial del PSOE por la moción de censura de Lahiguera se ancla, precisamente, en la falta de resolución. No hay prisa por tomar una decisión sobre el futuro de los tres concejales socialistas que arrebataron la Alcaldía a Izquierda Unida, con el beneplácito de dos ediles que salieron de la coalición y pasaron al grupo de los no adscritos. El Comité Nacional de Garantías tiene que decir si, finalmente, expulsará de militancia a los protagonistas de un vuelco histórico en la Alcaldía de un tranquilo municipio de Jaén. Por más que pase el tiempo, tendrá que llevar una solución para dejar claro que el Pacto Antitransfuguismo está para cumplirlo. ¿O no?