Tarde de lluvia y de Reyes
La provincia entera vivió la noche más mágica del año, con los más pequeños de la casa como principales protagonistas. La mayoría de los ayuntamientos pudo cumplir con la tradición de las cabalgatas y, aunque en otros muchos pueblos y ciudades los Reyes Magos llegan hoy con retraso, Melchor, Gaspar y Baltasar desplegaron su colorido en una tierra necesitada de buenas noticias. Sus Majestades llegaron repletos de lluvia y aprovecharon sus recorridos por calles y plazas para recordar a los ciudadanos que hay muchos motivos para ser felices. En la capital, hubo recepción por la mañana, visita a la Catedral y al Ayuntamiento y, por la tarde, el tradicional desfile, recortado ante las inclemencias meteorológicas. No importa la edad para sentir esta jornada como la más ilusionante del año. Todos llevamos un niño dentro y, en este sentido, es importante vivir como si no hubiera un mañana el momento en el que los Reyes Magos se pasean por los hogares jiennenses sin hacer ruido, pero dejando un buen rastro de alegría y esperanza. La madrugada fue de ensueño y, al despertar, no hay excusas para disfrutar de la magia que despliegan Sus Majestades, una tradición que conlleva valores que nada tienen que ver con la religión. Las cabalgatas derrocharon imaginación en los pueblos y ciudades de una tierra que participa, cada vez con más fuerza, en las fiestas que marca el calendario. Melchor, Gaspar y Baltasar repartieron, además de caramelos, grandes dosis de cariño, sonrisas, guiños y bondad en unos días de gran vorágine en los comercios. Crucial resulta el trabajo que, de forma altruista, realizan colectivos sociales para que ningún niño se quede sin juguete en un día tan especial.