Por un empleo de calidad
La Encuesta de Población Activa proyecta datos esperanzadores, en materia de empleo, para la provincia de Jaén. Las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística, referentes al primer trimestre del año, apuntan a una disminución del número de parados en 10.000 jiennenses y el total se sitúa en 32.900, el más bajo de todos los registros. Hay consonancia con los ocupados, con una marca histórica de 245.900 personas y una tasa de paro del 11,81%. Está la agricultura a la cabeza, aunque aparece la industria en segundo lugar y recupera el tercer puesto la construcción, que avanza a pasos agigantados después de la crisis derivada de la explosión del boom inmobiliario. Sin embargo, la cruz de la moneda aparece en los servicios, con una pérdida de 9.500 trabajadores respecto al último trimestre de 2025. Hay que interpretar la realidad bajo el paraguas de la cautela en una tierra en la que priman los factores estacionales, aquellos que nada tienen que ver con la añorada estabilidad del mercado laboral, la que permite a los jóvenes construir un proyecto de vida que incluye, por supuesto, sortear la barrera del acceso a una vivienda. En el impulso a las políticas de industrialización está la clave para el progreso de una provincia que reúne todos los ingredientes para ser elegida por los jiennenses para residir siempre en ella, sobre todo por la calidad de vida que ofrece, pero es la inestabilidad en el empleo la que hace que se produzca la fuga de talentos, de generaciones cada vez mejor formadas. Las administraciones públicas, en connivencia con el tejido empresarial, están llamadas a arrimar el hombro para crear una base productiva sólida que permita a la provincia impulsar su competitividad y generar empleo de calidad.