Gestión ambiental y social
La Institución Ferial de Jaén acapara todas las miradas, este fin de semana, gracias a Ibercaza, la Feria de Caza y Pesca que reúne a aficionados en torno a empresas cada vez más punteras en dos sectores pujantes para la economía jiennense. Se trata de una exposición necesaria, no sólo para hacer negocios, sino también para establecer compromisos desde el punto de vista individual que, a la postre, beneficiarán a la colectividad. Es importante que haya un cumplimiento estricto de la normativa vigente y, a la vez, el respecto firme al medio rural. La edición número XVIII ahonda en la consolidación de una muestra importante en el panorama nacional.
La actividad cinegética es mucho más que un hobby. Significa gestión, biodiversidad, puestos de trabajo y, por supuesto, conservación del valioso patrimonio natural que atesora esta tierra, por lo que resulta ejemplificante la colaboración constante que existe entre los cazadores y los Agentes de Medio Ambiente. Hay que tener en cuenta, según los datos de la Junta de Andalucía, que alrededor de 45.000 personas trabajan en el sector en Andalucía, de lo que más de 12.000 lo hacen de forma directa, lo que demuestra que la caza no sólo es una herramienta de gestión ambiental, sino también un motor económico para los municipios, con capacidad para generar servicios indirectos que mueven cerca de 3.500 millones de euros al año. No hay que restar relevancia, además, al peso que ejerce esta práctica en las políticas que fijan la población al territorio, no con la misma fuerza que el olivar, pero sí con datos que merecen la pena tenerlos en consideración. Más de sesenta expositores de dentro y fuera de España se reúnen en la capital para mostrar una oferta que abarca desde armerías, granjas cinegéticas y safaris internacionales, hasta taxidermia, óptica, mobiliario, literatura especializada y gastronomía local. También están presentes las administraciones, una oportunidad para promocionar los espacios naturales protegidos que tiene la provincia de Jaén.