Experiencia turística diferente

    27 ene 2026 / 08:27 H.
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    La Feria Internacional de Turismo (Fitur) llega a su final y, aunque fue distinta a todas las anteriores por la tragedia de Adamuz, lo cierto es que se convirtió en otra oportunidad para dar a conocer en todo el mundo el patrimonio natural, cultural e histórico de la provincia. El aceite de oliva es, sin lugar a dudas, lo que más atrae a quienes se acercan al expositor de Jaén, este año, además, unificado acertadamente con la capital. Se trata del principal diferencial de una oferta variada que, no obstante, todavía queda por explotar, porque hay muchas almazaras que cierran sus puertas cuando termina el proceso de producción oleícola y no aprovechan el tirón turístico para generar riqueza y puestos de trabajo durante todo el año. Hace falta ímpetu empresarial entre el fortalecido cooperativismo jiennense para que no sólo la economía circular sea una oportunidad de desarrollo, sino también las experiencias sensoriales que se mueven en torno al oleoturismo. Hay quienes cobran por recoger aceituna, como está mandado, y también hay quienes están dispuestos a pagar por vivir momentos jamás vividos. Fitur se convirtió en el mejor escaparate para ofrecer al visitante algo que es totalmente diferente y, a la vez, la provincia invitó a degustar el mejor aceite, bajo el paraguas de la marca “Jaén Selección”. El stand se convirtió en una visita obligada para quienes buscan un destino de calidad, no masificado y sostenible. Hay que tener en cuenta también los eventos culturales y turísticos que acontecen en una tierra con una rica historia cultural, aderezados con una rica gastronomía que quedó expuesta en degustaciones y demostraciones en directo.

    Editorial