El mensaje del presidente
Cada vez son más los representantes políticos que aprovechan la Navidad para enviar un mensaje institucional a sus ciudadanos, desde el máximo dirigente del Gobierno hasta el alcalde del municipio con menor población, un carro al que se apuntan también presidentes autonómicos, como el de Andalucía, Juanma Moreno, acostumbrado a sentarse delante de los andaluces el 31 de diciembre. Su discurso, emitido desde las calles de Málaga y centrado en la convivencia, fue directo a los jóvenes en tiempos en los que afloran situaciones de intolerancia y faltas de respeto excesivamente preocupantes. 2026 será un año fundamental para el presidente y para el Partido Popular. Hay elecciones a la vuelta de la esquina y está en juego la estabilidad que ofrecen las mayorías absolutas. Cada vez está más claro que la legislatura, salvo imprevistos, llegará hasta el final, de tal forma que quedan seis meses por delante con clima político marcado por una campaña que, además de intensa, será larga. Juanma Moreno apeló, en su tradicional mensaje, a la serenidad política, al diálogo y, por supuesto, a un término que le caracteriza desde el momento en el que aterrizó en el Gobierno autonómico: la moderación. Su vocación de liderazgo, sobradamente demostrada en la última cita con las urnas, se tendrá que medir de nuevo en unas elecciones con una ministra a su izquierda y con el auge de Vox a su derecha. Juanma Moreno tendrá que sudar la camiseta, explicar muy bien cuáles son objetivos con la sanidad y demostrar en provincias castigadas como Jaén su apuesta por proyectos que contribuyan a coger ventaja con respecto a otros territorios que van mucho más por delante.