Competencia en el comercio
Una vez que los Reyes Magos de Oriente hayan hecho su trabajo, con los regalos y el carbón repartidos por los hogares pertinentes, los comercios abrirán sus puertas con el cartel colocado de las rebajas, una época propicia para sacar a la calle el género que pronto pasará de moda y, al mismo tiempo, intentar cuadrar las cuentas. Cada vez son más los establecimientos que se adelantan a los descuentos como elemento de reclamo en Navidad y, aunque hay libertad para hacerlo, lo cierto es que los empresarios necesitan unidad para huir de iniciativas que pueden resultar desleales y, en consecuencia, perjudiciales para todos.
Las previsiones apuntan a que habrá moderación y prudencia, al menos en el pequeño y mediano comercio, que es el que tiene cada vez más complicaciones para adaptarse a un entorno de globalización excesivamente competitivo. El 7 de enero es la fecha de comienzo oficial de las rebajas y, por lo tanto, una oportunidad también para jiennenses jóvenes y mujeres, el mayor sector de la población castigado por el desempleo, para encontrar un puesto de trabajo que les permita respirar con el comienzo del año. Sin embargo, resulta imprevisible conocer en qué medida aumentarán las contrataciones. Hay que tener en cuenta que los periodos tradicionales dejan de cumplir su función desde la carta blanca de la liberalización. La existencia de promociones permanentes, descuentos continuos y campañas constantes diluyen el efecto llamada que antes suponían las rebajas, una situación que perjudica especialmente a los establecimientos más modestos, que no disponen de la misma capacidad financiera ni de los márgenes necesarios para mantener los precios reducidos durante largos periodos de tiempo. Los expertos aconsejan no entrar en esa guerra y, sin embargo, apostar por fortalecer el valor de una atención personalizada, la calidad de los productos que comercializan, la confianza y el asesoramiento profesional, elementos que siguen siendo muy apreciados por los consumidores y nunca se perderán.