Cierra el tajo y sube el paro

    08 abr 2026 / 08:45 H.
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    El mercado laboral dicta sentencia este mes de marzo y el veredicto para Jaén es inquietante. Mientras el conjunto de Andalucía y de España celebran cifras de afiliación récord y descensos generalizados del desempleo, la provincia se queda sola en la orilla de los datos negativos. Jaén es hoy la excepción que confirma una regla agridulce: es una isla de estancamiento en un mar de recuperación. Los números no mienten, pero sí explican. El leve repunte de 58 desempleados en el listado jiennense —un 0,17 % que desmarca a la provincia de la tendencia colectiva— no es una cifra astronómica, pero sí el síntoma de una debilidad estructural: la dependencia extrema de la estacionalidad. Mientras el motor del turismo y los servicios impulsan con fuerza a provincias como Málaga, Cádiz o Sevilla en plena Semana Santa, en Jaén el “apagón” del olivar pesa más que cualquier expectativa hostelera o reserva de última hora. Es la paradoja jiennense. El fin de la campaña agrícola, ese ciclo vital que marca el pulso de los 97 municipios, vuelve a soltar lastre sin que otros sectores tengan la fuerza suficiente para recoger el testigo. No solo aumenta el paro; cae la afiliación a la Seguridad Social en el mismo mes en que la comunidad autónoma exhibe músculo. Es el recordatorio persistente de que Jaén camina a un ritmo distinto, a veces más lento y siempre más condicionado por el tajo que por la oficina o la fábrica. Sin embargo, en este escenario grisáceo, la comparativa interanual ofrece un resquicio de esperanza. La mirada larga señala que, en los últimos doce meses, Jaén logró reducir su desempleo en 4.557 personas, un descenso del 12,03% que supera incluso la media andaluza. Jaén sabe crear empleo y cómo mantenerlo.

    Editorial