Ayudas contra las borrascas
El Gobierno de España tiene ya publicado el primer listado con 140.000 beneficiarios de las ayudas a agricultores y ganaderos ideadas para hacer frente a las pérdidas derivadas de los efectos de las borrascas del pasado mes de febrero. Se trata de entre 5.000 y 25.000 euros que llegarán de forma directa al bolsillo de quienes vieron su modo de vida roto por culpa del tren de tormentas que, eso sí, dejó los pantanos llenos. Los fondos son la consecuencia de un decreto que permitirá movilizar 7.000 millones de euros tanto a título individual como colectivo, porque también beneficiará a empresas y a familias y, aunque hay quienes quieren poner en duda la veracidad de la medida, resulta incuestionable que aquí no hay trampa ni cartón. Cuestionable es la idoneidad de hacerlo de una forma tan directa, pero políticamente no tiene más recorrido que lo que es. Se suman estas ayudas a otras encaminadas a la protección y el sostenimiento de la economía frente a la guerra en Oriente Medio, a través de propuestas que incluyen bajadas de los impuestos para intentar frenar la subida energética y la bonificación de veinte céntimos por litro de gasóleo para los agricultores. Justo el mismo día, el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía dio el visto bueno a una inyección de 685 millones de euros con la misma finalidad. Las subvenciones se articulan a través de tres líneas diferentes y están financiadas con fondos propios. Velar por la recuperación del potencial productivo y compensar por las pérdidas económicas derivadas de los daños registrados en cultivos, infraestructuras productivas, explotaciones y medios de producción agrarios son la clave de políticas que benefician a Jaén.