Tipos duros
Hollywood y la televisión, han producido cientos de películas y series cuyos protagonistas eran lo que se llama un “tipo duro”. Un puñado de ellos serán recordados como lo más granado de dichos personajes; ejercer como tal no es sinónimo de malvado y, de hecho, los más famosos eran, en el fondo, seres que albergaban un gran corazón, el arquetipo del bien en su constante lucha contra la delincuencia. Como humanos que eran, cometían errores, se emocionaban y lloraban. La conciencia les interpelaba por sus actos expeditivos que eran una pantalla para no mostrar sus flaquezas. Niños, mujeres maltratadas, gente sencilla, ancianos y un largo etc., eran quienes se beneficiaban de ese llanero solitario sin antifaz, de ese hombre con problemas complejos en su vida personal; un antihéroe de aspecto rudo, que actuaba con la violencia necesaria en pro de la justicia, no un justiciero que aplicara su ley a base de gatillo fácil merced a un excesivo celo profesional. Su ADN era ser refractario a todo tipo de injusticias. Hace unos días ha fallecido un actor que ha interpretado a los tipos más duros y nobles; donde quiera que esté, el matón del patio tiene un serio problema ya que ha llegado el Texas Ranger Cordell Walker. A Chuck Norris, in memoriam.
FRANCISCO JAVIER SÁENZ