Pedro Sánchez no es Europa
Le preguntó el señor Sánchez al, por siete días, ministro de Cultura y Deporte, Maxim Huerta, que cómo creía que pasaría a la historia. Como alguien breve contestó Maxim, pero la respuesta de millones de españoles es muy clara. Aunque pensábamos que sería Zapatero, Pedro Sánchez pasará a la historia como el peor presidente de la democracia por méritos propios, por sus escándalos familiares, por su necesidad personal de permanecer en la Moncloa a cualquier precio y por sus pactos con bilduetarras y separatistas, entre otros. Pero va más allá su protagonismo. Su enfrentamiento con el todopoderoso Trump mantiene en vilo las relaciones comerciales con EE UU y el distanciamiento político con el País más rico del mundo junto a China. No permitir el uso de las bases de Morón y Rota en el conflicto contra Irán ha cabreado al presidente norteamericano por ser España el único país de la OTAN que se niega a colaborar con su fundador y líder de esta organización. Sánchez se desmarca de Francia, Alemania y Reino Unido que si apoyan con su presencia defensiva y logística esa alineación que pide Estados Unidos a sus aliados. Su afán de protagonismo puede causar graves daños a los Españoles porque no es la primera vez que intenta mantener un pulso a Donald Trump. No olvidemos que frente a porcentajes más altos, España sólo aporta el 2% de su PIB para defensa en otro choque frontal con el estadounidense que le reclama más implicación e igualdad al resto de países. Lo que está claro es que, el todavía presidente español, busca tapar su supuesta implicación en la financiación del PSOE y que no se siga hablando de su mujer, de su hermano, de sus ministros corruptos y de su presunta participación en cada uno de esos temas. Su “no a la guerra” con cara de cordero degollado es otra de sus mentiras, puesto que se dirige a la zona de conflicto la fragata Cristóbal Colón. Igualmente desde las bases de Morón y Rota siguen saliendo aviones y barcos con total normalidad, por lo que las palabras de Pedro Sánchez tienen cero validez por mucho que quiera alabar y edulcorar, desde Huelva, a Trump y a EE UU. No quiere la guerra pero juega a las guerrillas para defender a Chipre. No hay por donde coger a un presidente rodeado y negado por sus propios votantes. Perdedor y cáncer de un PSOE que pierde fuelle allá donde haya elecciones y que vendería a su propia madre por un puñado de votos. Termino como empecé. ¿Cómo pasará a la historia Pedro Sánchez? Decía Mark Twain —la política es la única profesión en la que se puede mentir, engañar y robar y aun así eres respetado—. Pues Pedro Sánchez nunca lo será aunque lo demás lo cumpla a rajatabla presuntamente. La historia le pasará una factura muy cara, porque el lema debería ser “no a Pedro Sánchez” en una Europa cansada de defender a un Socialista que denigra a su propio partido. A sus socios les mando un recado. Buscad trabajo.
RAFAEL ORDÓÑEZ MARTÍNEZ