Feijóo: el bulo como proyecto político

    04 ene 2026 / 09:36 H.
    Ver comentarios

    Lo de Feijóo no es un error menor sino un escándalo democrático de primer orden. Los mensajes que Mazón le envió desmontan pieza a pieza el relato que el líder del PP ha sostenido sin rubor más de un año. Prueban, en contra de lo afirmado, que estaban alertados de la dana, que la UME actuó desde el primer minuto, que existió contacto directo con el presidente y con los ministerios implicados y que Feijóo no estuvo informado en “tiempo real” por Mazón. Si un bulo se mantiene durante más de un año hasta que los hechos lo desmienten, no es despiste, es una forma de actuar. Nada nuevo en el PP. Cada vez que su gestión fracasa o es sorprendido en falta, responde igual: lanza bulos, no dimiten, eluden responsabilidades, menosprecian a las víctimas, culpan a otros —siempre a otros— y embarran el debate público con desinformación.

    Un bulo no es una simple mentira; es una falsedad deliberada, diseñada para difundirse, para erosionar la confianza ciudadana y para desestabilizar la convivencia democrática. Es una herramienta irresponsable de destrucción masiva. Y quienes la utilizan no son solo incompetentes, sino maquinadores conscientes y profundamente cínicos. Quien aspira a presidir España no puede propagar falsedades de tanta gravedad contra instituciones. Lo más preocupante es que aún cosecha apoyo electoral; y así nos va.

    MIGUEL FERNÁNDEZ-PALACIOS GORDON / MADRID

    La salvajada de San Silvestre

    El “inventor” griego de la maratón murió al llegar a Atenas. El desgraciado reinventor, “como sano deporte”, de esa loca carrera murió también corriendo. En Madrid, donde ya han muerto varios corredores en el sólo 2025, un alcalde “popular” fomenta por dinero carreras que encima dañan el tráfico. Ahora, en la San Silvestre de 2025, el ganador se ha desmayado al llegar a la meta, dañado una pierna, y le ha costado levantarse. ¿Hasta cuándo se fomentarán esas salvajadas?

    MARTÍN SAGRERA CAPDEVILA / MADRID

    ¿Por años o por épocas?

    Felicitar el año que comienza forma parte de nuestro acervo cultural. Los buenos deseos se prodigan en los primeros días de este 2026. Vivimos tiempos de incertidumbre, con hábitos que se están arraigando tanto en la política como en la educación y la economía. Es una época que precisa transformaciones de profundo calado. Desde el aula al negocio, y también en el Parlamento, reflexionar sin pasiones ideológicas ni prejuicios formativos sería un ejercicio razonable ante la velocidad del mundo presente. Tener buenos hábitos personales conduce a una mayor longevidad y calidad de vida. En lo colectivo, debería suceder lo mismo. Todas las personas somos necesarias en esta tarea: colaborar y consensuar son palabras que no deberían reservarse solo para el comienzo de un nuevo año. Tendríamos que iniciar una época de pequeños cambios que nos lleven a una sociedad mejor y de mayor bienestar. Este escrito sirve para cualquier día del año, para el que comienza y para los que vendrán. Nos hemos acostumbrado tanto a las noticias del día a día que, a menudo, nos impiden ver el bosque en el que nos encontramos. Por una época de colaboración: tal vez sea eso lo verdaderamente deseable para este nuevo año.

    PEDRO MARÍN USÓN / ZARAGOZA

    Cartas de los Lectores