Compromiso visible

    28 mar 2026 / 09:59 H.
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    Cuidar lo común también implica preguntarnos cómo acompañamos el dolor que tenemos cerca. Cada año, el 8 de marzo llena calles y plazas de mensajes, pancartas y voces que reclaman igualdad y denuncian la violencia contra las mujeres. Esa visibilidad tiene un valor indudable: durante mucho tiempo muchas historias permanecieron en silencio, y poner palabras a lo que ocurre ayuda a que otras personas no se sientan solas. También hay personas que, lejos de los focos, arriesgan su vida o dedican su trabajo diario a proteger y acompañar a quienes lo necesitan. Esa vocación silenciosa merece todo el reconocimiento. Pero la vida en comunidad también plantea una pregunta más incómoda: qué ocurre cuando el compromiso se expresa con fuerza en lo público, pero cuesta sostenerlo en lo cercano. Porque el sufrimiento no siempre aparece en los grandes escenarios. A menudo está en la casa de al lado, en una conversación difícil o en una situación que exige implicarse más allá del gesto simbólico. Y es ahí donde se pone a prueba la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Las causas necesitan visibilidad, sí. Pero también necesitan cuidado cotidiano. De poco sirve nombrar un problema si luego nos cuesta mirar de frente lo que ocurre cerca. Cuidar lo común también empieza ahí: en el compromiso cuando nadie mira.

    ANA MARÍA GARCÍA VALENZUELA / JAÉN

    Me da igual, pero te amo

    En una sociedad que parece medirlo todo —la edad, el físico, el éxito profesional o incluso las limitaciones— todavía existen historias que rompen cualquier molde. Historias donde lo esencial no se ve, pero se siente. Donde amar no entiende de normas ni de etiquetas. “Me da igual”, repiten quienes han encontrado ese amor verdadero que no se explica, solo se vive. Da igual si los años pesan más en uno que en otro. Da igual si el cuerpo no es perfecto, si falta una pierna, si la mirada no ve o si la mente a veces lucha contra sí misma. Nada de eso define lo importante. Lo importante es lo cotidiano: tener a esa persona cada día, compartir un “buenos días” sincero, construir intimidad en los pequeños gestos y alargar las noches hasta que el amanecer los encuentre juntos. Porque el amor real no es solo pasión ni solo costumbre: es una mezcla de lo clásico y lo moderno, de lo simple y lo intenso. Quienes lo viven aseguran que todo cambia cuando esa persona aparece. Hay más luz, más alegría, un poco más de sentido en lo ordinario. Y entonces, lo demás pierde peso. En un mundo donde parece imprescindible cumplir expectativas, hay quien elige mirar más allá. No importa el estatus, ni el trabajo, ni lo que se supone que debería ser. Importa quién eres. Importa lo que haces sentir.

    “Debemos ser nosotros mismos”, dicen. Quizá ahí esté la clave. Porque la vida, en el fondo, es más fácil y más bonita de lo que creemos. Somos nosotros quienes la complicamos. Y al final, entre tanto ruido, queda una certeza sencilla, casi obstinada: me da igual todo lo demás... pero te amo.

    FRANCISCO JAVIER GUIJO VILLALBA

    Oriente Medio cabalga sobre nosotros

    Mientras en el Parlamento se enzarzan en reproches sobre la guerra en Irán y desempolvan la de Irak de hace 23 años, la ciudadanía asiste perpleja a un debate que mira más al pasado que a las soluciones del presente. En esta democracia nuestra parece más fácil recordarse las culpas que asumir las responsabilidades. Las recientes medidas frente a la subida del precio del petróleo apenas son un parche en la bicicleta de la economía doméstica, que ya iba renqueando antes del último estallido bélico en Oriente Medio. Y si esta confrontación se prolonga, muchos hogares no podrán seguir pedaleando mucho tiempo más. Nadie sabe cómo va a terminar este conflicto ni si las supuestas conversaciones que el presidente Trump dice mantener con el régimen de los ayatolás servirán para algo más que ganar tiempo ante la opinión pública. Resulta difícil creer que, tras miles de muertos y ciudades en escombros, todo vuelva al punto de partida como si los bombardeos no hubieran existido. Un régimen teocrático no verá estos ataques como “pelillos a la mar”, igual que Israel no olvida el 7 de octubre de 2023, que reabrió heridas profundas. Oriente Medio amenaza con traer muerte, destrucción e inestabilidad global. La bravuconería de Trump ha empujado al mundo a una deriva peligrosa, donde los cálculos políticos pesan más que las vidas humanas. Quizá algún día se les pida cuentas, pero para entonces, los que pagamos el precio ya habremos sufrido miedo, pobreza y muerte.

    PEDRO MARÍN USÓN

    Vía ciclista

    Las continuadas lluvias que sorprendieron a todos los jiennenses en los meses de enero y febrero nos trajeron mucha agua para nuestros vacíos pantanos, toda una alegría, pero también la tristeza de ver muchas infraestructuras rotas por completo. Yo, que soy una asidua en la vía ciclista construida recientemente en la carretera de Córdoba de Jaén, lamenté mucho el estado en el que quedaron los terraplenes. En algunos casos invadieron, incluso, la carretera. Mi temor era que las administraciones abandonaran tal desastre, como todo lo que ocurre en esta bendita tierra, pero cuál es mi sorpresa que ya está todo arreglado. A quien corresponda, felicidades por una gestión sencilla que, sin embargo, ayuda a los jiennenses a un mayor bienestar.

    ANTONIA GARCÍA MALDONADO

    Minas de Agua de Torreperogil

    Son muchos los pueblos y ciudades jiennenses que llevan años apostando por la recuperación de su patrimonio para, posteriormente, ponerlo en valor. Uno de esos núcleos de población es Torreperogil, en la comarca de La Loma. Recientemente, con motivo de la Feria de los Pueblos, el Ayuntamiento ha dado a conocer que en breve se pondrán en marcha la Oficina de Turismo y el Centro de Interpretación de las Minas de Agua. Además, este sábado se podrán visitar, por primera vez, parte de las galerías subterráneas bajo el subsuelo de Torreperogil. Este legado histórico, de más de 2.000 años y de origen romano, que se conserva en esta parte de la provincia, está preparado para que los visitantes puedan disfrutar de esta maravilla. Sin lugar a dudas, es una magnífica propuesta para el inicio de esta Semana Santa.

    Un reclamo turístico más, junto con la iglesia de Santa María la Mayor, las denominadas Torres Oscuras o la ermita de la Misericordia. Eso sí, no podemos olvidar que es tierra de aceite y vitivinícola. Cabe destacar que el mejor vermut del mundo lo podemos encontrar en este municipio: hablamos de Papatán. ¡Jaén, mucho por descubrir!

    JUAN LIÉBANA / JAÉN

    Cartas de los Lectores