Usura sin fronteras
Ha pasado una semana desde que los Estados Unidos e Israel iniciaron su guerra contra Irán, y ya estamos notando en nuestros bolsillos la primera reacción que los mercados aplican como respuesta a esta y a cualquier otra crisis que en el horizonte se nos presente. Aquí en España, pasadas las primeras veinte cuatro horas de conflicto bélico habían subido doce céntimos el precio del gasoil y la gasolina; y eso que solo el 7% del petróleo que compra nuestro país pasa por esa zona de guerra. Las facturas del gas y de la luz no se han quedado atrás y en tres días se pusieron por encima del 60 % más caras, a pesar de que casi todo el gas que compramos viene de USA, y de que las eléctricas llevan más de un mes generando energía eólica e hidroeléctrica. Luego están los precios de lo que llamamos la cesta de la compra, donde repercuten escandalosamente todas estas subidas como si los productos de alimentación que consumimos vinieran todos del golfo Pérsico. Y es que el mercado libre funciona así y está lleno de oportunistas grandes y chicos siempre dispuestos a hacer fortuna de las guerras, las pandemias, las catástrofes naturales y la escasez de vivienda.