San Valentín vs. San Antonio
De entre las festividades más señaladas en el calendario feriado religioso anual, se encuentra el conocido como “día de los enamorados”. Cada 14 de febrero las parejas acuden a comprar regalos para sus enamorados sin pensar qué se celebra en realidad. Y la pregunta es: ¿cómo acabó un mártir del siglo III convertido en el santo más festejado por los enamorados? En realidad es una historia entre la religión y el consumismo, colocada la fecha de forma y manera que nadie tenga excusa para dejar de comprar tras la Navidad y antes de Semana Santa. Valentín fue un sacerdote contra el poder, desafiando la prohibición del emperador y celebrando matrimonios en secreto entre jóvenes enamorados. El empresario de las míticas Galerías Preciados promovió la necesidad de hacer regalos a los seres queridos, alentando la idea de celebrar el día de San Valentín. En nuestros pueblos y ciudades el santo casamentero por excelencia es San Antonio de Padua. Ermitas e imágenes aquí y allá nos dan idea de la importancia de este venerable en nuestra cultura. Amen de ferias, procesiones y otros festejos en su honor, le dan al de Padua preeminencia sobre él de Terni. Así que mejor acudir a San Antonio que a San Valentín para celebrar el amor.