Igualdad y equidad
La Constitución española de 1978 entiende el principio de igualdad y no discriminación como un eje nuclear de todo el edificio institucional, con especial énfasis en el ámbito de los derechos y libertades públicas y así se refleja en su artículo 14, que pone de manifiesto la igualdad de los españoles ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razones de nacimiento, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social. La igualdad, por tanto, sería el trato justo en relación con los derechos fundamentales. Sin embargo, hay un matiz importante y es que cada uno necesitamos cosas diferentes, aunque lo fundamental es que el punto de partida debe ser un trato de igualdad. A partir de ahí podremos exigir ser tratados con equidad, es decir, la distribución equitativa de recursos, de oportunidades para toda la ciudadanía. La igualdad y la equidad tienen su desarrollo en un amplio espectro social y así hablamos de igualdad de género, de igualdad ante la justicia, de igualdad en educación, pero cuando se relaciona la igualdad con la equidad aparece el término “igualdad de oportunidades” asociado a otros tales como “diferencia” y “desigualdad” que suelen tener consecuencias políticas significativas. Hechas estas consideraciones, nos interesa especialmente como se desarrollan en la práctica estos conceptos en nuestra provincia de Jaén desde una perspectiva institucional y, dado que en el espacio de una página sería imposible analizar todas las dimensiones que nos afectan, me centraré hoy en dos: las infraestructuras y la educación superior. Con respecto a la primera, podríamos hablar de la importancia de la equidad urbana como un principio de justicia que busca distribuir los recursos y oportunidades de manera justa para una ciudad, que asegure que toda la ciudadanía pueda acceder a los mismos servicios esenciales, como por el ejemplo el transporte público y la conexión con otras partes del territorio nacional. Está claro que en nuestra ciudad estamos en clara desventaja y la necesidad, por parte del estado, de implementar políticas de equidad es fundamental para el desarrollo sostenible y la resiliencia de una ciudad castigada como la nuestra. Tenemos una ciudad con déficit de iluminación durante la noche, un transporte público sin información de itinerarios y paradas, un comercio local sin ayudas y servicios públicos insuficientes que si podemos ver en otras ciudades próximas. Son algunos ejemplos claros de inequidad social y habría muchos más. Otra fragilidad es la falta de equidad institucional, con importantes consecuencias para la correcta prestación del servicio de enseñanza superior universitaria, hasta el extremo que, en mi opinión, lesiona el derecho de igualdad de oportunidades y distorsiona notablemente la competitividad entre universidades. Las diferencias de financiación pública que se vienen observando entre las universidades públicas, tanto a nivel inter como intracomunitario, son fruto, básicamente, de la ausencia de modelos que vayan más allá del simple aumento presupuestario y de la discrecionalidad, cuando no de clientelismo político. En el ámbito de un sistema mixto de financiación, con participación mayoritaria de recursos de procedencia pública, los mecanismos de asignación deben ser objetivos, transparentes y ciertos para que las instituciones que prestan los servicios universitarios puedan garantizar similares niveles de calidad a sus potenciales usuarios. Este planteamiento no implica la pérdida de su identidad, ni neutralizar la capacidad que cada institución pueda tener para hacer cosas diferentes, sino que, por el contrario, busca que las instituciones conozcan cuáles son las variables explicativas que determinarán el montante de financiación pública que anualmente recibirán para el desarrollo de sus funciones. Esta es una tarea pendiente que implica a las instituciones, pero que también necesita una profunda reflexión interna de las universidades para corregir desequilibrios y asegurar las necesidades básicas. El mayor esplendor de la igualdad es la equidad.