Es justo y necesario
Hace un par de días se ha puesto en marcha un proceso de Regulación Extraordinaria para las personas migrantes residentes en España. Con esta norma se quiere acabar de una vez por todas con la economía sumergida y con la situación irregular de muchos trabajadores foráneos que al carecer de “papeles” no están inscritos en la Seguridad Social, ni constan como asalariados en la Agencia Tributaria. Como era de esperar, la reacción del Partido Popular y Vox ha sido inmediata, exagerada y extensa en descalificaciones y mentiras. Cuando Feijóo dice que con esta normativa se le está abriendo las puertas a delincuentes, vagos y maleantes, está descaradamente mintiendo, porque él sabe que para ser beneficiario de esta regulación es imprescindible, entre otros requisitos, carecer de antecedentes penales. Desde los años 80 hasta el día de hoy, ha habido siete regulaciones extraordinarias, llevadas a cabo tanto por gobiernos del PP como del PSOE, junto a patronal, sindicatos y demás agentes sociales. Nunca antes un proceso de regulación había creado tanta polémica y tan mala leche, el odio y el miedo que se destila en las redes y en no pocos medios está empobreciendo las mentes.