El Sidereus Nuncius

    24 ene 2026 / 09:18 H.
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    Durante años, el vacío pasó inadvertido. En los silenciosos depósitos de la Biblioteca Nacional de España, entre códices, incunables y volúmenes que habían sobrevivido a guerras y exilios, faltaba un libro. No uno cualquiera, sino el Sidereus Nuncius, la obra en la que Galileo Galilei anunció al mundo en 1610 que la Luna tenía montañas y que el cielo no era tan perfecto. La desaparición se produjo, según las investigaciones, en torno a 2004. En su lugar quedó una copia de menor valor, colocada con precisión quirúrgica. Durante años, el intruso durmió en anaqueles rodeado de grandes obras. El libro que había cambiado la forma de mirar el cosmos había sido sustituido sin alterar el orden del universo... al menos dentro de la biblioteca. No hubo forcejeo ni alarma. Solo paciencia y conocimiento. El ladrón sabía que buscaba y cómo hacerlo. No actuó por impulso, sino con la calma del astrónomo que espera la alineación perfecta de los astros. Hoy, el hueco que dejó sigue siendo más elocuente que su presencia. Porque algunos libros no se roban para poseerlos, sino para demostrar que el conocimiento, cuando se arranca de su lugar, pierde la luz que lo hacía eterno.

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