El ejemplo maya

    01 feb 2026 / 09:13 H.
    Ver comentarios

    El apogeo maya duró más de 2.000 años. Sin ríos ni afluentes, recogieron la lluvia en cisternas (chultún), aterrazaron, canalizaron, regaron, cultivaron milpa y dominaron la naturaleza. Insólitos astrónomos, ingenieros, escultores... construyeron ciudades y pirámides monumentales y, de repente, desaparecieron. Mediante estudios y técnicas de vanguardia, arqueólogos, como David Lenz, han descubierto las causas: Deforestaron la selva... Talaron hasta el 70% de la masa arbórea; generando un cambio climático regional. Las hojas por evapotranspiración devuelven a la atmósfera agua de lluvia y generan humedad: menos árboles, menos precipitaciones. Los bosques tienen un efecto albedo bajo; absorben mucho calor y reflejan poca radiación solar: menos árboles, más radiación. ¡Y dejó de llover! Y, cuanta más sequía sufrían, más bosque talaban y más edificios construían para calmar a sus dioses. Hambre, desnutrición, enfermedades, guerra y muerte los empujaron al fracaso y al exilio. Destruimos la naturaleza mucho mejor que los mayas... ¿Qué nos espera?

    Articulistas