Darín y el Alcázar
Seguramente, nuestro querido Cine Alcázar, en el que disfruté de bastantes películas en mi época universitaria en Jaén, allá por los primeros dos mil, habrá visto pasar por sus pantallas alguna de las muchas películas de Ricardo Darín. Pues sí, casualidades de la vida y caminos que siempre conducen a la cultura: el recordado Cine Alcázar será el lugar donde luzca la placa que recuerde que Ricardo Darín es de Jaén. Una anécdota curiosa que, creo, todos conocemos y que ahora se hará realidad, como no podía ser de otra manera, en la fachada de un cine. Un cine que ha vuelto a la vida, un hecho cultural de los que alegran. Y aprovecho para felicitar a Carlos Aceituno y Cristina Mediero, las dos almas de Loklaro Producciones: dos buenos amigos de corazón cultural, dos personas que apuestan por su tierra, por Jaén, por el cine, el teatro y la vida. Gracias a ellos, el Alcázar volverá a la vida. Y gracias a esa vida, Ricardo Darín —que nació en Jaén— tendrá su nombre en un cine. Y esas son las cosas bonitas que nos alegran y hacen que todo merezca la pena.