Cuidar lo importante
Como suele pasarnos por desgracia con demasiada frecuencia, nunca nos damos cuenta de lo mal que funcionan las cosas, hasta que sucede algo tan terrible y triste como el accidente ferroviario de Adamuz, que se llevó por delante la vida de cuarenta y seis personas. Los homenajes, las misas y el duelo que las autoridades y la ciudadanía han ido ofreciendo a las víctimas y familiares, han sido ejemplares y muy emotivas. Veinte días después y con algunos pasajeros del tren siniestrado aún hospitalizados, no ha concluido la investigación, aunque todo apunta a una más que posible rotura en la soldadura de uno de sus railes. Desde el 2020, año que concluyó la liberación total del sector, la red ferroviaria española ha ido aumentando el número de trenes en servicio hasta tal punto, que nunca antes habían soportado las vías férreas tanto tránsito por sus hierros. Entre la alta velocidad, la llegada de nuevos operadores y servicios, viajar en tren es el medio de transporte de cientos de miles de personas que a diario lo utilizan. El paso de las máquinas por unos raíles que no están preparados para tanta fatiga, ya hemos visto que tiene muy graves consecuencias.