Más de 5.000 temporeros atendidos en una campaña marcada por la falta de recursos

Cáritas reclama mayor coordinación institucional para evitar que haya personas durmiendo en la calle

03 mar 2026 / 12:13 H.
Ver comentarios

Cáritas Diocesana de Jaén ha hecho balance de la última campaña de atención a personas temporeras marcada, según sus responsables, por el desbordamiento de recursos y una respuesta que, pese al esfuerzo extraordinario, no ha logrado cubrir toda la demanda. “Ha sido una afluencia muy importante y muy temprana”, reconoció el director, Rafael Ramos, quien admitió que, aun sobredimensionando medios humanos y materiales, “no hemos dado abasto”. Junto a la coordinadora de Cáritas Interparroquial de Jaén, Fátima Jerez, subrayó que el alojamiento ha vuelto a ser el principal cuello de botella en una realidad “compleja y cambiante cada año”, que requiere coordinación y flexibilidad por parte de las administraciones.

La presentación del informe tuvo lugar en el Centro de Día Santa Clara, recurso del Programa de Personas Sin Hogar, donde se expusieron los datos de una campaña en la que la entidad ha destinado más de 200.000 euros y ha atendido a más de 5.000 personas en la provincia. Ramos insistió en que el problema se concentra especialmente en los primeros 15 o 20 días del inicio de la recolección, cuando se genera una “gran alarma social” en la capital por la llegada masiva de trabajadores sin alojamiento. A su juicio, una mejor planificación previa y una actuación coordinada entre ayuntamientos, Diputación y Junta permitirían afrontar ese periodo crítico sin que se repitan situaciones de personas durmiendo en la calle.

El informe detalla el alcance del dispositivo desplegado entre octubre y enero, con casi medio millar de personas voluntarias —498, además de una treintena de trabajadores— implicadas en la atención directa.

En total, se han ofrecido 52.314 servicios de alimentación, que incluyen desayunos, almuerzos y cenas, junto a más de 2.000 bolsas o vales de comida; se han registrado 2.326 pernoctaciones y alrededor de 3.000 servicios de ducha, además de la entrega de 1.657 kits de aseo A ello se suman 1.726 lotes de ropa y calzado y 3.591 atenciones en los denominados “dispositivos de calle”.

El perfil mayoritario de las personas atendidas ha sido el de hombres —un 98%— con edades comprendidas principalmente entre los 20 y los 50 años, procedentes en su mayoría de países como Marruecos, Argelia, Senegal, Mali, Mauritania, Guinea Bissau y Gambia Ramos recalcó que muchas de estas personas llegan sin contrato o sin documentación en regla, lo que las sitúa en una especial vulnerabilidad, y defendió la necesidad de “diseccionar el problema” para ofrecer respuestas diferenciadas según los perfiles. “No podemos quedar enredados en la masa de todo el mundo que viene”, apuntó, reclamando medidas específicas que permitan canalizar la mano de obra necesaria sin dejar a nadie en la desprotección.

Especialmente significativa ha sido la situación en la capital jiennense. Fátima Jerez explicó que este año se produjo una llegada más temprana y numerosa, con picos de hasta 140 personas durmiendo en la calle a mediados de noviembre. Ante ello, Cáritas abrió una planta extra en la Casa de Acogida Nuestra Buena Madre, alcanzando 52 plazas, aunque “muchas noches tuvimos que dejar, muy a nuestro pesar, a gente en la calle” Ramos recalcó que muchas de estas personas llegan sin contrato o sin documentación en regla, lo que las sitúa en una especial vulnerabilidad, y defendió la necesidad de “diseccionar el problema” para ofrecer respuestas diferenciadas según los perfiles. “No podemos quedar enredados en la masa de todo el mundo que viene”, apuntó, reclamando medidas específicas que permitan canalizar la mano de obra necesaria sin dejar a nadie en la desprotección.

Especialmente significativa ha sido la situación en la capital jiennense. Fátima Jerez explicó que este año se produjo una llegada más temprana y numerosa, con picos de hasta 140 personas durmiendo en la calle a mediados de noviembre. Ante ello, Cáritas abrió una planta extra en la Casa de Acogida Nuestra Buena Madre, alcanzando 52 plazas, aunque “muchas noches tuvimos que dejar, muy a nuestro pesar, a gente en la calle”.

La coordinadora reconoció que se han producido quejas vecinales en zonas como las inmediaciones de la estación de autobuses, si bien consideró que no puede hablarse de un rechazo generalizado, sino de un malestar comprensible ante situaciones de concentración de personas en espacios públicos.

De cara a próximas campañas, Cáritas reclama mayor dotación presupuestaria, implicación del empresariado y una coordinación real entre administraciones y agentes sociales.

Ramos llegó a definir lo ocurrido como una “crisis humanitaria agendada en el calendario”, al tratarse de un fenómeno recurrente cuya magnitud es previsible. Tanto él como Jerez coincidieron en que lo sucedido este año “tiene visos de repetirse” si no se planifica con antelación una respuesta conjunta que ponga en el centro la dignidad de las personas temporeras y evite que la campaña de la aceituna vuelva a comenzar con trabajadores durmiendo al raso.

Advertisement
Jaén
set (1 = 1)