La imprenta cobra vida en el Archivo Histórico Provincial

José Ayala destaca el valor de una muestra que homenajea a los impresores y acerca su legado a la ciudadanía

21 abr 2026 / 12:52 H.
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El sonido metálico de las antiguas prensas y el olor a tinta han vuelto simbólicamente al Archivo Histórico Provincial con la inauguración de la exposición permanente “La Imprenta del Archivo”, un espacio que ha recuperado la esencia de un oficio clave en la transmisión del conocimiento. En este contexto, el delegado de Turismo, Cultura y Deporte, José Ayala, ha visitado esta nueva propuesta acompañado por el director del centro, Juan Del Arco, así como por los impresores Luis Jaén Varela y Francisco Godino Sánchez, artífices de parte del contenido expuesto.

Durante la visita, Ayala ha destacado el valor de este nuevo espacio expositivo, concebido como una propuesta cultural abierta a la ciudadanía y a los visitantes. Según ha explicado, se trató de una recreación de una imprenta antigua que sirvió para “rendir homenaje a los antiguos impresores”, cuya labor resultó fundamental para que hoy se conserve un legado documental “esencial para todos nosotros”, donde se custodia la historia y han llegado hasta la actualidad grandes obras.

El delegado ha subrayado además la coincidencia de esta iniciativa con la celebración del Día del Libro, una fecha “cervantina por antonomasia”, en la que el Archivo Histórico Provincial reforzó su programación cultural. En este sentido, ha insistido en que la muestra puso en valor el trabajo desarrollado por las imprentas a lo largo de los siglos, responsables de transmitir un legado clave para comprender el pasado y preservar la memoria colectiva.

Ayala también ha querido poner en valor el carácter accesible del archivo, al que ha definido como un servicio público permanente. “No cierra nunca”, afirmó, destacando que permaneció abierto todos los días del año, incluidos festivos, con el objetivo de acercar el patrimonio documental a la ciudadanía. Asimismo, animó tanto a los jiennenses como a los visitantes a conocer esta exposición, que consideró una oportunidad para “disfrutar” de una parte esencial de la historia cultural.

Por su parte, Luis Jaén Varela explicó que la muestra nació con la vocación de convertirse en un taller permanente de impresión y encuadernación. Tanto él como Francisco Godino dedicaron toda su vida al oficio de la imprenta y ahora buscaron mantener viva esta tradición mediante un espacio que no solo exhibió piezas, sino que también permitió realizar demostraciones prácticas. “Queremos hacer un recorrido sobre la historia de la imprenta en vivo”, señaló, recordando el papel clave de la invención de los tipos móviles.

El impresor incidió en la dimensión emocional del proyecto, fruto de toda una vida ligada al oficio, y en la necesidad de preservar estas técnicas frente al avance de lo digital. Aunque reconoció la transformación del sector, defendió que el libro siguió siendo “lo máximo que ha dado la generación” y que la imprenta artesanal mantuvo un valor artístico incuestionable. En esta línea, la exposición aspiró a ser no solo un espacio de memoria, sino también un lugar vivo donde el arte de imprimir continuó evolucionando.

Jaén
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