Los pequeños ponen a prueba los regalos de Melchor, Gaspar y Baltasar
Coches teledirigidos, patines o bicicletas, los más intrépidos escogen las calles y parques de la ciudad para disfrutar de lo que les ha traído los Reyes Magos
Desde primera hora de la mañana, las calles se han llenado de niños que han salido a estrenar y compartir los regalos recibidos de los Reyes Magos. Bicicletas, patinetes, balones y juguetes de todo tipo han devuelto la actividad a plazas y parques, convertidos en puntos de encuentro improvisados tras una noche marcada por la magia. Acompañados en muchos casos por familiares, los más pequeños han aprovechado el Día de Reyes para jugar al aire libre, intercambiar juguetes y prolongar la ilusión más allá de los hogares. El buen ambiente y el carácter festivo han marcado una jornada en la que el ruido de ruedas, risas y carreras ha sustituido al silencio habitual de las primeras horas del día. La estampa, repetida en numerosos barrios y municipios, confirma una tradición que se mantiene con el paso del tiempo: el Día de Reyes no solo se vive al abrir los regalos, sino también al compartirlos en la calle, donde la ilusión infantil vuelve a ser la gran protagonista.