Los fertilizantes amenazan la rentabilidad del olivar
El aumento de los costes reduce los márgenes de los agricultores
Es fundamental, tanto para mantener en buen estado la plantación de olivos como para asegurar su rentabilidad, proporcionar en cada momento los nutrientes adecuados según las necesidades del cultivo. La carencia de ciertos nutrientes puede perjudicar la salud del olivo y es por este motivo que juega un papel determinante la correcta aplicación de fertilizantes, cuyo precio se ha visto incrementado debido a los conflictos bélicos en Oriente Próximo.
El sector agrícola actualmente atraviesa por esta incómoda situación —que se suma a la mermada e inesperada campaña oleícola— con vistas a la venidera recolección de aceituna. El impacto económico ya está siendo significativo en los bolsillos de los agricultores jiennenses. Así lo traslada a este periódico el secretario general de UPA en Jaén y Andalucía, Jesús Cózar, quien expresa que el alza en los precios de los fertilizantes puede acarrear consecuencias negativas en la rentabilidad y viabilidad de las explotaciones olivareras. “El precio de fertilizantes como el Triple 15 ha subido de 58 céntimos por kilo más IVA a más de 80 céntimos por kilo más IVA. Antes del conflicto actual, los precios ya estaban por encima de los niveles históricos, lo que representa una subida acumulada”, explica Jesús Cózar, quien destaca que este aumento se suma a otros incrementos, como la elevada subida del gasóleo, reduciendo drásticamente los márgenes de rentabilidad.
“Con el precio del aceite estancado alrededor de los 4 euros por kilo, especialmente en el olivar tradicional, los agricultores necesitan que el aceite ronde los 5 euros por kilo para cubrir costes. La situación actual estrecha aún más estos márgenes”, añade el secretario general andaluz de la organización agraria.
Los agricultores se están viendo obligados a reducir la cantidad de fertilizantes aplicados por olivo, lo que puede provocar que repercuta negativamente en la producción y en la calidad de las cosechas oleícolas. “Irán es un país clave para la extracción de materias primas como la urea, el azufre y el petróleo. Estos compuestos son esenciales para la fabricación de fertilizantes”, subraya Jesús Cózar, que resalta que la crisis está sucediendo en un momento de “máxima demanda”: “La situación es especialmente crítica porque el periodo de febrero a abril es cuando se realiza la fertilización masiva del olivar para preparar la floración y el cuaje adecuado de la aceituna”.
Predecir la evolución de los precios es difícil debido a la naturaleza impredecible de las decisiones relacionadas con el conflicto. Es decir, las decisiones que toma a diario el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. “Los agricultores esperan una pronta resolución del bloqueo del estrecho de Ormuz para estabilizar la situación. La crisis, sin duda, puede empeorar”, manifiesta el secretario general de UPA en Jaén y Andalucía
La Asociación Nacional de Fabricantes de Fertilizantes (Anffe) ya ha alertado sobre posibles cierres de plantas y graves problemas para la próxima campaña si la situación persiste. En este sentido, Cózar avisa de que, aunque hay pocos productores de fertilizantes en la provincia jiennense, también se verían afectados por la crisis. “Aunque muchos agricultores ya han realizado la fertilización de este año, una prolongación del problema afectaría severamente la campaña de 2027, generando incertidumbre para la planificación agrícola”, apunta Jesús Cózar.
“El conflicto en Oriente Próximo está teniendo un impacto muy significativo”
Anffe advierte del impacto de la guerra en Oriente Próximo en la producción en España. “El conflicto en Oriente Próximo está teniendo un impacto muy significativo, tanto en los mercados energéticos, como en la cadena de suministro mundial de fertilizantes, ya que el estrecho de Ormuz es uno de los puntos estratégicos marítimos más importantes para el comercio mundial de petróleo, gas y fertilizantes, y es un pilar clave para la agricultura”, indica en un comunicado. Por eso, subraya que “si la situación se agrava y persisten las interrupciones en las rutas comerciales, lamentablemente el impacto se puede acrecentar y afectar a la actividad de las empresas, pudiendo provocar el cierre de alguna planta productiva y poner en riesgo el adecuado suministro de fertilizantes para la próxima campaña”. Anfee explica que, de acuerdo con los datos de la Asociación Internacional de Fertilizantes (IFA), en 2024 se exportaron cerca de 18,5 millones de toneladas de urea a través del estrecho de Ormuz. La región del Golfo Pérsico cuenta con una producción muy importante de fertilizantes, representando Irán, Catar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes y Baréin, en conjunto, el 23% del comercio mundial de amoníaco, el 34% del de urea y el 18% del de fosfatos amónicos”, explica.