La noche en la que la ilusión no duerme: Los Reyes Magos reparten felicidad

Melchor, Gaspar y Baltasar, llegados de Oriente, cumplen sus promesas con los niños buenos

06 ene 2026 / 06:00 H.
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Las calles siguen dormidas y las casas guardan un secreto antiguo: esta noche han pasado los Reyes. Han llegado sin hacer ruido, como siempre, para recordar que la magia existe mientras alguien la espere. Hay zapatos colocados con cuidado, vasos de leche medio vacíos y migas de roscón que cuentan historias sin palabras. La noche de Reyes no entiende de edades. Es un pacto invisible entre la memoria y el deseo, una tregua breve en la que creemos —o queremos creer— que todo es posible. Es tiempo de ilusión, de sorpresa y de esa fe sencilla que solo visita una vez al año. Por un momento, hasta los más mayores vuelven a ser niños. Con los primeros rayos de sol, todos los pequeños darán un salto de la cama para abrir los regalos situados a los pies del árbol. Con alegría arrancarán el envoltorio de cada paquete y, durante toda la mañana, disfrutarán al máximo de sus nuevos obsequios. Aquellos que han sido buenos podrán comprobar que los Reyes Magos han cumplido con su voluntad.

Jaén