El sueño de un futuro que quiere cimentarse en un proyecto común
Julio Millán, presidente de Edad Dorada-Mensajeros de la Paz Andalucía, lanzará un mensaje de justicia y esperanza
Con la difícil y encomiable tarea de recuperar valores esenciales que construyan un mundo mejor. Esta es la idea con la que Julio Millán Medina, sacerdote y presidente de Edad Dorada-Mensajeros de la Paz Andalucía, llega a una nueva edición de los diálogos “Jaén Nuevo Milenio”, que tendrán lugar hoy, a las 10:00 horas, en el Salón Estrella del Hotel HO de Jaén. En el acto, organizado por Diario JAÉN, el protagonista pronunciará la conferencia “Educar en valores, ecología y solidaridad. Un proyecto común para la Humanidad”, en la que llevará a cabo un minucioso análisis sobre los problemas que atormentan a las sociedades actuales y sus posibles soluciones.
Millán Medina será presentado por Osamah El-Rubaidi Abdullah, especialista en Neurocirugía y doctor en Medicina y Cirugía, que se encargará de dibujar un completo perfil del religioso Más tarde, el presidente de Edad Dorada Mensajeros de la Paz Andalucía pondrá el acento en una lucha que pretende construir una sociedad más justa e inclusiva. “Faltan valores, unidad y solidaridad. Y en este contexto, la política muchas veces no nos ayuda a conseguir un modelo más solidario. Es necesario recuperar algunos valores que nos permitan poner en marcha proyectos en común en los que todo el mundo tenga cabida”, apunta.
Para ello, el sacerdote se basará en la encíclica “Laudato si” del Papa Francisco, en la que se habla sobre la importancia del medio ambiente y del cuidado de la madre naturaleza. Además, también hará referencias al libro “Fratelli tutti”, también del Papa Francisco, en el que incide en la importancia de la fraternidad y el cuidado del prójimo para forjar un futuro de mayor garantías. “Es importante que nuestros políticos den ejemplo y sean honestos, y no se enreden en una pelea de a ver quién miente más”, reflexiona Julio Millán. No oculta que su encomienda es complicada, pero asegura que nunca pierde la esperanza. “A veces me siento un poco romántico, pero nunca voy a dejar de luchar por lo que creo: una sociedad más inclusiva y fraternal”, remarca. En este sentido, pone en valor la importancia de cuidar a la naturaleza, a la que, según explica, hay que escuchar atentamente. “Tengo la tesis de que la pandemia fue una lágrima de nuestra madre tierra, una forma de expresar su dolor”, concluye.