El acusado en Jaén de violar a tres menores dice que solo tocó a una de ellas “porque esta se lo pedía”

El hombre, de 60 años, incide en que con las otras dos hermanas, de 15 y 14 años no hizo “nada de nada”

24 mar 2026 / 16:58 H.
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El hombre de 60 años acusado de agredir sexualmente y de forma continuada durante dos años a tres hermanas menores —con edades comprendidas entre los 13 y 15 años e hijas de un amigo suyo— ha admitido ante el tribunal que le ha juzgado en la Audiencia de Jaén que solo tocó a una de ellas, la más pequeña, pero lo hizo porque ésta se lo pedía. “Ella me lo pedía. Le tocaba donde ella quería”, ha dicho el acusado durante el juicio donde ha pedido declarar el último, petición que ha sido atendida por el tribunal. Ha añadido que con la más pequeña —con discapacidad intelectual leve— ocurrió “solo un par de veces” y “siempre fue por fuera” y por encima de la ropa. “La quería como si fuera mi hija, pero no la quería para otra cosa”, ha manifestado el acusado después de que su propia hija haya declarado en el juicio que su padre y la menor “se querían”. El acusado ha incidido en que con las otras dos hermanas, de 15 y 14 años no hizo “nada de nada”. “Lo de las hermanas mayores es absolutamente falso”, ha afirmado el procesado. Las declaración de las menores ha sido mediante prueba preconstituida, que se ha reproducido durante la vista. La menor de todas ha indicado que todo empezó cuando ella tenía once años y el acusado empezó a acosarla con llamadas, miradas y gestos.

“Era muy amigo de mi padre”, ha relatado la menor, al tiempo que ha declarado que ella “se lo creía todo” cuando el acusado le decía que fuera a su casa con cualquier excusa. De esta forma, la menor ha relatado múltiples episodios de prácticas sexuales a las que supuestamente la sometió el acusado. “Él tenía más fuerza que yo y tiraba de mí”, ha relatado la niña durante la declaración que hizo en 2024, en la que también ha mantenido que el procesado la seguía “por las esquinas”, la llamaba a su móvil insistentemente y le mandaba mensajes, hasta el punto de tener que bloquearlo. Las otras dos hermanas, una con 16 y otra con 17 cuando se denunció el caso, coincidieron en que todo había comenzado dos años antes. Según las menores, el acusado era “muy amigo” de su padre. Él llamaba también insistentemente y las tocaba al menor de los descuidos. “Eran llamadas y llamadas, 24 horas. Nos perseguía”, ha dicho la hermana mayor. Todo saltó a la luz cuando una de las hijas del acusado encontró en el móvil de su padre una foto dando un beso a la menor de las hermanas. A partir de ahí, las niñas acabaron contando a su padre la situación que llevaban soportando desde hacía dos años, aunque con anterioridad a esto ya habían trasladado a su padre su incomodidad por la presencia del acusado, que “a todas horas” andaba por la casa. “Lo conozco de toda la vida, yo no me esperaba esto. Nos llevábamos bien, bien”, ha dicho el padre de las tres menores en su declaración. Ha manifestado que él nunca notó nada a sus hijas porque éstas no le contaban nada y que se enteró de todo cuando le llegó la foto de su pequeña besándose con el acusado. Los psicólogos de Márgenes y Vínculos han expuesto en el juicio que el testimonio de las tres menores es “creíble” y que la sintomatología que presentan es compatible con ser víctimas de violencia sexual infantil. Respecto a la menor de todas han coincidido en que su nivel cognitivo “no afecta a la credibillidad de su relato”. “Ellas estaban acostumbradas a este tipo de actitud por parte del acusado, lo habían normalizado”, han resaltado las psicólogas, que también han hecho hincapié en que las menores no tenían una visión de conjunto de lo que les estaba pasando.

El Ministerio Fiscal, al igual que la acusación particular, ha calificado los hechos como tres delitos continuados de agresión sexual, uno de ellos con penetración, por los que reclama penas de cárcel que suman 20 años. Además, como accesorias, se le imponen 18 años de prohibición de comunicarse o acercarse a las menores, 14 años de libertad vigilada, e inhabilitación especial para cualquier profesión u oficio, sea o no retribuido que conlleve contacto regular y directo con menores de edad por un tiempo superior a cinco años al de la duración de la pena de privación de libertad que se le imponga la sentencia. El abogado de la acusación particular, Juan Sebastián Morales, que se ha adherido al Ministerio Fiscal, ha apuntado en declaraciones a los medios que ha quedado “totalmente acreditado” que los hechos ocurrieron tal y como relataron las menores en 2024 cuando se interpuso la denuncia ante la Guardia Civil. En cuanto a la responsabilidad civil, teniendo en cuenta que las menores sufrieron daños y perjuicios morales —ansiedad social, depresión y sintomatología postraumática—, Fiscalía le reclama 3.00 y 6.000 euros de indemnización para las dos hermanas mayores y 60.000 euros para la más pequeña. Por su parte, la defensa ha pedido que se le condene por un delito de agresión sexual a menor, pero que se tenga en cuenta el atenuantes muy cualificado de confesión ya que desde un primer momento el acusado admitió haber tocado a la más pequeña de las hermanas. Fue el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número dos de La Carolina el que acordó en febrero de 2024 el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del acusado. Desde entonces el acusado ha permanecido en la cárcel a la espera de la celebración del juicio.

Jaén