Tikhonenko hace honor a su apellido con un triple que le da un triunfo de oro al Jaén CB

Victoria de los rojos en Morón (72-75) con una canasta a falta de dos segundos

11 ene 2026 / 11:07 H.
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Su padre, Valery Tikhonenko, fue una leyenda del baloncesto de la antigua Unión Soviética y coleccionó éxitos importantes como la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Seúl 88. Su pasó por la Liga ACB con una experiencia de tres años motivó que su hijo Mark se formará en el Unicaja de Málaga para posteriormente militar en cojuntos de la Liga Universitaria estadounidense. El Jaén CB lo ha fichado en esta fase decisiva de la Segunda FEB con el objetivo de salir de la zona baja. Ha llegado junto con Caleb Fields y el primer éxito fue este sábado en la complicada pista del Starlab Morón de Sevilla por un ajustado 72-75. Tikhonenko hizo honor a su apellido y le dio el triunfo al equipo de Berni Castillo con un triple a falta de 2 segundos.

En cualquier caso, fue algo más que una victoria. Fue una auténtica declaración de intenciones de un Jaén Paraíso Interior Jaén CB decidido a demostrar lo que realmente vale en esta competición. Las victorias se trabajan durante la semana y se certifican en los partidos, y esta lo tuvo todo: esfuerzo, convicción, compromiso colectivo y una ejecución sobresaliente sobre la pista. El conjunto dirigido por Berni Castillo fue por delante durante gran parte del encuentro, ganó tres de los cuatro cuartos y mostró una madurez impropia de un equipo que llegaba como colista, especialmente en el apartado defensivo.

El Starlab Morón, uno de los conjuntos más sólidos de la parte alta de la clasificación, se encontró con un rival incómodo, ordenado y muy concentrado. No es casualidad que, hasta esta jornada, solo los líderes de la conferencia hubieran sido capaces de ganar en el Pabellón Alameda. Esta vez lo logró el último clasificado, en una de esas victorias que pueden cambiar el rumbo de una temporada. Los jiennenses pusieron el hierro al rojo vivo y templaron el acero hasta hacerse con un triunfo que vale su peso en oro en una pista donde no basta con competir: hay que creer.

Desde el inicio, el Jaén CB impuso su plan de partido con un acierto notable en los tiros de campo y, especialmente, desde la línea de tres puntos. El quinteto inicial, formado por Faial, Tikhonenko, Luis Rodríguez, Ailton Lopes Marques e Iván Casas, marcó el tono de un equipo serio, valiente y bien trabajado. La defensa, preparada con detalle durante la semana, dejó sin fluidez al ataque local, obligado a tiros forzados y con bajos porcentajes (26 de 65 en el global del encuentro).

A mediados del primer cuarto, los visitantes ya se colocaban siete puntos arriba gracias a una defensa agresiva que llevó pronto al rival al bonus. Un parcial final antes del cierre del periodo, culminado con un triple tras recuperación, estiró la ventaja hasta el 17-25. Morón intentó reaccionar tras el descanso, pero el Jaén CB supo ajustar, asegurar el rebote defensivo y mover el balón con criterio. Caleb Fields controló el ritmo y Godwin Boahen aportó puntos clave en el tercer cuarto, manteniendo al equipo con vida incluso cuando Tikhonenko tuvo que sentarse por faltas.

El último cuarto fue un ejercicio de temple. La igualdad fue máxima y cada posesión se jugó como si fuera la última. Con empate a 70, una acción coral volvió a adelantar a los jiennenses, pero Morón respondió para poner el 72-72 a falta de 5,7 segundos. Tras el tiempo muerto de Berni Castillo, llegó el desenlace soñado: Mark Tikhonenko se elevó sin complejos y clavó el triple ganador. Una victoria de equipo grande, jugada con cabeza y con corazón, que refuerza la moral y confirma que este Jaén CB está muy vivo.

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