Tomás Fernández presenta su exposición “Pena, Penita, Pena”
La muestra, que se inaugura este viernes a las 19:00 horas, está compuesta por casi cuarenta obras distribuidas en tres partes
LA ENTREVISTA
El artista jiennense Tomás Fernández Cantos inaugura este viernes, 9 de enero, a las 19:00 horas, la exposición “Pena, Penita, Pena”, una oda a su mujer, que ha fallecido. La Sala de Exposiciones Moneo, en el Antiguo Banco de España, será el lugar encargado de albergar casi cuarenta obras, divididas en tres partes: Mis favoritos, Sueños y pesadillas y Transiciones. Hasta el 24 de febrero podrá ser visitada de 10:00 a 14:00 horas. En cuanto a la técnica, la muestra está compuesta por obras hecha con acuarela, bolígrafo, acrílico, etcétera.
—¿Cuál es el tema principal de “Pena, Penita, Pena”?
—Va dedicada a mi esposa, que ha fallecido. Hemos convivido durante cuarenta y tres años, con sus bajones y sus subidones. Esta exposición habla del dolor de su pérdida. En realidad, Isa, lo que hizo conmigo, fue hacerme entender el mundo, comprender las cosas y amarme sin ninguna frontera ni término.” Pena, Penita, Pena” es una canción importante del folclore español y siento lo mismo que esa letra, la falta de alguien que te ha enseñado a ser persona y a convivir. Aprendí a perdonar por ella. Con esta exposición, a parte de su falta, quiero mostrar, y tal vez sea egoísta el decirlo, el dolor que he sentido al perderla. Jamás podré ser el que era antes de ella porque me marcó mucho. Mi mujer me hizo persona y artista. Quedarte sin quien te lo ha dado todo hace que tu vida pierda un objetivo visible. Me hizo creer, hace muchísimos años, en lo que es el matriarcado y la mujer. Me dio fe en todo. Por eso, esta exposición también va para todas las mujeres, que son más valientes y tienen respeto hacia la vida.
—Es una oda a su esposa y a todo lo que le ha enseñado.
—Mi esposa me enseñó muchísimas cosas, no sé vivir sin ella. Me dio demasiado.
—¿En cuántas partes y obras se divide la muestra?
—La exposición está compuesta por unas treinta y ocho obras, casi cuarenta. La primera parte la he llamado Mis favoritos. Esa fue la que me más costó porque está sobre madera y dibujada a bolígrafo y, casi en su totalidad, la hice con mi mujer. En ese momento, no llegué a acabar ninguno porque la veía sufrir y paré. Cuando murió, me quedé devastado y, durante un mes y medio meses, no pude hacer nada. Mi hija fue la que me dio fe y me ayudó, por lo que acabé esos y, a continuación, seguí con las otras dos partes, Sueños y pesadillas y Transiciones. En cuanto a medidas, algunas obras van desde 150x100 hasta 50x60.
—¿Qué técnicas ha utilizado?
—He procurado que en “Pena, Penita, Pena” hubiera mucha variedad. Hay acuarela, bolígrafo, acrílico... De todo. Pero, sobre todo, lo más importante es saber comunicarse con cada una de la técnica que utilice.