Lucía Gómez Colodro presenta “19 poemas y 500 rosas marchitas”
La pealeña lanza su segundo trabajo poético, que destaca por su sensibilidad emocional y reflexiones profundas
LA ENTREVISTA
Lucía Kolodro —nombre artístico— es una poeta contemporánea natural de Peal de Becerro conocida por su poemario “19 poemas y 500 flores marchita”. Este libro, su segundo trabajo poético, fue presentado públicamente en el Salón de Plenos del Ayuntamiento del Ayuntamiento. La obra destaca por su sensibilidad emocional y reflexiones profundas, la belleza de sus versos sobre el amor y la vida con las flores como metáfora. Las flores marchitas simbolizan la fragilidad vital: lo que nace, florece y se desvanece. Para un público que busca emocionarse a través de la lectura.
—¿Cuándo empezó esta inquietud por la poesía?
—Escribo desde muy pequeña. Empecé con cuentos y relatos, ganando en 2014 el Concurso de Redacción Jóvenes Periodistas Prensa-Escuela de Diario JAÉN. Pero mi afición por la poesía llega más tarde, concretamente durante la pandemia de la covid19. Soy una persona muy familiar, y para estar más cerca de ellos, les escribía poesías. Coincidió con que una profesora nos encargaba leer poemarios y me enganchó.
—¿Qué sintió al presentar este segundo poemario en su pueblo, Peal de Becerro?
—Estaba muy nerviosa. Hice otra presentación en Badajoz, donde estudio, en la que estaba mucho más tranquila. Sentí la emoción de estar en mi pueblo, con mis vecinos, con mi familia allí.. la sensación era como que todas esas personas iban a conocer mucho más de mí ese día. Sorprendida también, porque hubo mucha gente, estaba el salón lleno, y firmé muchos libros, no me lo esperaba, la verdad, fue emocionante.
—¿De dónde viene la inspiración para escribir este libro?
—Pues de experiencias vitales. Me mudé a estudiar bachillerato de artes escénicas a Mérida, lejos de mi casa, lejos de mi pueblo, y en ese cambio, esa soledad, lejos de casa, fue una transformación personal muy fuerte en la que tuve que dejar muchas cosas atrás.
—Las flores aparecen como motivo recurrente, ¿cómo se conectan con las experiencias personales?
—Es una forma de renacimiento. La metáfora es conectar la muerte de la flor con la de mi “yo” de antes, un nuevo resurgir. La cosa va de cerrar ciclos.
—¿Cómo fue el proceso de escritura y edición?
—Realmente empecé a escribir este libro sin saber que iba a ser un libro. Como me gusta escribir, en mi tiempo de ocio escribía poemas sobre lo que estaba viviendo en ese momento, de cómo me sentía, y en nueve meses tenía el libro escrito listo para publicar.
—¿Qué poso le gustaría dejar al lector después de leerlo?
—Que no tengan miedo a sentir. Que no pasa nada por ser intensos, que digan te quiero y sientan las cosas bonitas de la vida.