El Archivo Histórico Provincial de Jaén acoge una exposición sobre las canteras de la Catedral

En la muestra, activa hasta el 31 de mayo, podrán verse las piedras y los materiales usados en su construcción

06 abr 2026 / 06:00 H.
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El Archivo Histórico Provincial de Jaén acoge hasta el próximo el 31 de mayo una exposición sobre las canteras de las que salieron las piedras y otros materiales utilizados en la construcción de la Catedral jiennense. Una propuesta que se plantea en torno al 10 de marzo, Día de la Catedral en la citada institución, en cuyos depósitos se custodia gran parte de la documentación relativa al proceso constructivo de la seo.

Se escogió esa fecha porque el 10 de marzo de 1553, el Cabildo catedralicio contrató con el maestro de cantería Andrés de Vandelvira y otro 10 de marzo, pero de 1634 y tras la paralización de las obras, volvió a firmarse un contrato con otro maestro de cantería, Juan de Aranda Salazar. Éste supuso el impulso definitivo para la ejecución de gran parte del templo, cuya cabecera quedó prácticamente terminada a su muerte 20 años después. En el marco de esta efeméride, se han dedicado exposiciones a las escrituras de la Catedral, a su forja o al Santo Rostro, mientras que este año las protagonistas son las canteras. Sus piedras dieron forma a la estructura, pero también, por ejemplo, a los relieves de la Asunción, a la está dedicado el templo, o los de San Miguel y Santa Catalina; así como a las esculturas exentas de San Fernando, los evangelistas y los cuatro padres de la Iglesia.

Una obra que supuso un “enorme esfuerzo” tanto económico y administrativo como organizativo para coordinar a todo un conjunto de profesionales que trabajaron hasta dar lugar al resultado que ahora puede contemplarse. Y es que, la construcción de un edificio como la Catedral de Jaén requirió la coordinación de numerosos profesionales: había que localizar las canteras de donde extraer la piedra más adecuada para cada fase, contratar su extracción y preparación, además del transporte y el arreglo de los caminos para que los carros tirados por bueyes pudieran traerla. También había que depositar la piedra, lo que solía hacerse en la plaza de Santa María; trabajarla, contratar a los canteros que la colocasen, subir los materiales mediante grúas y poleas y asentarla. Sin olvidar preparar las herramientas necesarias para todo ello. En todo caso, la piedra no era lo único que proporcionaban las canteras, sino que otras facilitaban la arena, la cal y el yeso necesario, materiales estos últimos que también había que extraer, cocer y moler.

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