Andrea Ruiz Heras plasma sus anécdotas con ironía en su debut literario

“Mi vida en modo torpe”, un libro para divertirse, emocionarse y sentirse identificado, una celebración de la vida real contada sin ningún tipo de filtros

08 feb 2026 / 19:11 H.
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LA ENTREVISTA

La exculturista dará a conocer el próximo sábado 14 de febrero, en el Centro de Arte Contemporáneo Francisco Fernández de Torreblascopedro, su pueblo natal, “Mi vida en modo torpe”, una novela autobiográfica en clave de humor en la que comparte, con ironía y ternura, las anécdotas más surrealistas de su vida marcadas por la torpeza a través de recuerdos de la infancia. Más allá del humor, la obra transmite un mensaje positivo: aprender a aceptar los errores, relativizar los tropiezos y encontrar belleza en la imperfección. Un libro para todas las edades, informa Ana Lechuga.

—Siendo deportista, ¿qué le llevó a escribir este libro?

—Siempre he sido muy torpe, es algo que tengo asumido, pero un día alguien cercano me animó a dejar estas anécdotas de mi vida por escrito. Empecé a escribir y tuve la fortuna de que una editorial quiso publicarlo.

—¿Habla de la autoestima y la imagen corporal?

—No en lo físico, pero sí en lo emocional, porque realmente este libro está hecho para aprender a reírse de uno mismo y aprender que si uno tropieza o cae, y que lo importante no es cómo te ven los demás, sino cómo tú te levantas, te sacudes el polvo y sigues para adelante.

—¿Es este el mensaje que entraña esta autobiografía?

—Si, definitivamente. Lo que quiero hacer entender es que a pesar de las vicisitudes que uno pueda tener a lo largo de la vida, si se levanta con una sonrisa, siempre es mucho mejor, siempre va a salir adelante. Y si alguien se tiene que reír, que sea yo.

—¿Es una teoría de vida en positivo, algo que está ahora muy de moda?

—Mi libro es mucho más introspectivo, no es esa forma artificial de hablar del cuerpo y la mente que se ve, por ejemplo, en las redes sociales. Este libro al final lo que quiere dar a entender es que no todos somos perfectos y que la perfección a veces es muy aburrida. La imperfección es lo que le da sentido a la vida y así no sólo es más divertida, sino que se vive mejor, con más calidad.

—Es un libro para todas las edades, ¿cree que refuerza la autoestima, sobre todo en adolescentes?

—Cuando lo estaba escribiendo no pensaba en la edad, pero cuando acabé, pensé justamente eso, es un libro para ver las cosas de otra manera en esa edad difícil. Tiene que ver mucho con la autoestima, y de hecho explico cómo con estos tropiezos y estas caídas yo he forjado mi personalidad.

—¿Nuevos proyectos en mente?

—Si, de hecho tengo otro libro terminado, que está en revisión todavía. A este primer libro le tengo mucho cariño porque está hecho desde el corazón, pero hay un proyecto del que también estoy orgullosa que espero se lea pronto.

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