Movilización de la Plataforma de Afectados por el Abogado José Javier Peinado
El abogado José Javier Peinado, actualmente en prisión, tenía señalado ayer uno de los juicios pendientes en los Juzgados de Úbeda. Un grupo de afectados por un preocupante “modus operandi” aprovechó la ocasión para concentrarse en la misma plaza con el fin de dar a conocer públicamente sus casos y anunciar un reguero de denuncias de víctimas repartidas por dentro y fuera de la provincia, fundamentalmente la ciudad ubetense, Cazorla, Rus, Peal de Becerro y Madrid.
La cuestionada actuación profesional del letrado obliga a jiennenses anónimos a contar historias personales cortadas por un mismo patrón. Se trata de casos que, como clientes, pusieron en sus manos y, sin embargo, se prolongaron en el tiempo sin resolución y, en algunos casos, con dinero perdido e, incluso, embargos por inacción. Es el relato de quienes allí estuvieron, como el de José Luis Ortiz, que acudió en nombre de su tía, quien confió en José Javier Peinado el accidente que sufrió su hermana en 1998 y nada más supo. “Fue un atropello en un paso de cebra y con un semáforo en verde, por lo que era tan fácil como llegar a un acuerdo con la compañía. Mi tía le pagó la minuta por sus servicios y, sin embargo, ella murió en 2010 sin recibir indemnización”, subraya. Añade: “Se supone que había emprendido acciones legales contra la compañía, la recibía en el despacho, pero nunca llegó compensación hasta que descubrimos que no había demanda”. Creyó José Luis Ortiz que su caso era aislado, hasta que vio en redes sociales que había más personas con situaciones parecidas. Fue entonces cuando decidió contactar con ellas y unirse a la plataforma. “Llegamos a pensar que se trató de un despiste”, manifiesta. Otro de los afectados, que prefiere mantenerse en el anonimato, manifiesta: “Al principio creíamos que íbamos a ser dos o tres, pero fue una bola de nieve tremenda y ya surgen casos de dentro y fuera de la provincia. La mayoría son personas mayores, que no tienen acceso a redes sociales. La historia de sus padres es que entregaron provisiones de fondos para ejercer un derecho de retracto sobre una finca hasta que se dieron cuenta de que el abogado nunca llegó a depositar el dinero. “Mi madre ha sufrido mucho, la he visto llorar, ha tenido que tomar medicación y tiene una demencia senil importante”, asevera. Agrega: “Era un encantador de serpientes. Coincide en lo mismo Lola, que recurrió a José Javier Peinado para reclamar un accidente en el que murió su hermano. “Era algo fácil de denunciar, pero no hico absolutamente nada”, dice. Así, una tras otra. Preparan una demanda colectiva.
Artículo realizado por Manuela Rosa Jaenes