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CAMBIAMOS DE PIEL, NO DE ESENCIA

Protagonistas

16-06-2026 / 08:00

Papel primordial el que jugará Erik Domínguez en la nueva legislatura autonómica, donde su nombre suena con fuerza entre los candidatos a ser delegados del Gobierno de la Junta en Jaén

La Ley Orgánica de Régimen Electoral considera expresamente inelegibles e incompatibles los cargos de delegados del Gobierno con los de diputados. El aviso es para navegantes en un comienzo de legislatura, la número trece de la autonomía, en el que, como dice el refrán, hasta el rabo todo es toro. Ya está conformado el Parlamento de Andalucía y los diez jiennenses que obtuvieron acta en las elecciones del 17 de mayo prometieron o jugaron sus nuevas obligaciones, algunos con estreno incluido, como Paco Reyes y Ángeles Díaz en el Partido Socialista, y Jesús Estrella y Elena González en el Partido Popular. Continuidad para Ángeles Férriz y Víctor Torres en la bancada socialista, Benito Morillo en Vox e Isabel Lozano, Manuel Bonilla y Erik Domínguez en las filas populares. Esto, sin embargo, no ha hecho más que empezar. ¿Habrá cambios en cuatro años?

La respuesta, valiente, se presume afirmativa, aunque ya se sabe que la política cambia en lo que dura un suspiro. Son tantas las piezas del puzle que hay que encajar que los aspirantes a responsabilidades institucionales, siempre a disposición de sus partidos, deben estar con la muda preparada por si suena la campana de un tren que nadie se arriesga a perder. El caso es que, una vez que Juanma Moreno y Manuel Gavira acuerden la composición del Gobierno autonómico, más pronto que tarde comenzará la carrera para componer las delegaciones territoriales, los hombres y mujeres llamados a ser las voces del Gobierno autonómico en las ocho provincias. El frente, totalmente abierto, obliga a quienes están en el candelero de lo público a mantener los ojos abiertos antes de que el sueño profundo les deje fuera de juego, al margen, en segundo plano...

¿Qué pasará en Jaén? Jesús Estrella, incluido en las listas con las que concurrió el Partido Popular al Parlamento de Andalucía, dejó en manos de Ana Belén Mata, en suplencia, uno de los cargos de mayor representatividad de todos cuanto existen en la provincia. Cabe la posibilidad de que haya una firme apuesta por continuar con el cargo y que sea una mujer la que esté llamada a ser delegada del Gobierno de la Junta de Andalucía en Jaén. También suena, entre las cartas que hay encima de la mesa, el nombre de Miguel Contreras como posible aspirante, un político de lo orgánico y de la gestión con conocimiento de la letra pequeña de cualquier manual de instrucciones. A nadie le amarga un dulce. Sin embargo, cobra fuerza la posibilidad de que sea el presidente provincial, Erik Domínguez, el próximo Juanma Moreno de Jaén, salvando siempre las distancias. La incompatibilidad legislativa obligará a dejar su acta y, en su lugar, entrará María José Carmona. Todo en futurible.

Más cargos. En la composición de la Mesa del Parlamento no apareció Paco Reyes, tal y como algunos esperaban, por lo que todo hace indicar, según la liturgia autonómica, que el expresidente de la Diputación Provincial ostentará la presidencia de alguna de las comisiones que queden asignadas para el principal grupo de la oposición —has-ta ahora tenía el Partido Socialista Hacienda, Empleo y Medio Ambiente—. En el bando contrario, los dedos apuntan a la continuidad de Catalina García como consejera en el equipo de Gobierno de Andalucía y un especial miramiento para Jesús Estrella después de una trayectoria de confianza extrema. Una curiosidad. Habrá dos carolinenses como portavoces adjuntas entre los grupos parlamentarios. Por un lado, Ángeles Férriz, mano derecha de la socialista María Jesús Montero. Por otro, Inmaculada Manzano, quien concurrió en la candidatura de Adelante Andalucía por Granada, con el fin de garantizarse un escaño que fue para ella. Interesante está la “cosa”.

El “marrón” de Nicolás Grimaldos, ausencias y lleno en las butacas

La trastienda del pleno extraordinario en el que se escenificó el relevo en la Diputación Provincial de Jaén está llena de detalles curiosos que retratan un momento histórico en Jaén. El discurso de Juan Latorre, el nuevo presidente, fue uno de los mejores que se recuerdan, según cuentan voces objetivas que tienen la perspectiva que otorga el paso del tiempo. Sin embargo, distorsionó la intervención del grupo de la oposición, un “marrón” que el portavoz, Luis Mariano Camacho, dejó en manos de su compañero Nicolás Grimaldos, justificado en un asunto personal que le vino como anillo al dedo. Al diputado y exalcalde de Torres de Albanchez le tocó bailar con la más fea, una frase metafórica que revela la salida de tono de un discurso que levantó a los alcaldes del patio de butacas de un salón de plenos con lleno absoluto. El escenario no era el propicio para airear el olor de las “cloacas”, por más que el foco fuera perfecto. Ausencias. Además de la de los dos diputados populares —el alcalde de Bailén y el de La Guardia de Jaén—, destacó la del máximo dirigente municipal de Jaén y secretario general del PSOE de la capital, Julio Millán, de viaje personal. Tampoco estuvieron Cristóbal López Carvajal ni Moisés Muñoz, sí Felipe López.

EN CORTO. Sin moción de censura en el Ayuntamiento de Jódar

Quiso el Partido Socialista de Jódar forzar una moción de censura en el Ayuntamiento del municipio para dar la vuelta a la tortilla a la política local. Hasta la asamblea votó a favor de arrebatar el bastón de mando a Juana Cazorla, que accedió a la Alcaldía gracias a un pacto entre Izquierda Unida, Podemos y el Partido Popular. Dos concejalas que pasaron al grupo de los no adscritos tenían la llave en sus manos para dar un giro de ciento ochenta grados al gobierno municipal, pero finalmente no hubo acuerdo y Enrique Yerbes se queda a las puertas de ser alcalde de un pueblo en el que será complicado dar un paso hacia adelante en lo que queda de mandato. Los ciudadanos tendrán la palabra en 2027.