Diario JAÉN celebra cuatro décadas en San Lucas en el marco de su 85 Aniversario
Hay lugares que dejan de ser un espacio para convertirse en memoria. Rincones donde una ciudad se reconoce, se abraza y descubre, año tras año, que los vínculos más profundos resisten el paso del tiempo. La caseta de Diario JAÉN, en la Feria de San Lucas, pertenece a esa geografía sentimental de los jiennenses que suma, este año, un significado especial: cuatro décadas de presencia en el ferial y 85 años de vida de un periódico que ha hecho de Jaén la razón primera de su existencia.
La recepción celebrada ayer volvió a demostrar que hay citas que trascienden el calendario y sucumben a los protocolos. La respuesta social convirtió la caseta en algo más que un punto de encuentro: en un espejo de la provincia, en una fotografía viva de sus afectos, en una conversación compartida entre quienes construyen Jaén desde responsabilidades, sensibilidades y caminos diferentes. Allí, alrededor de una misma invitación, la sociedad jiennense encontró un lugar para reconocerse.
La Feria de San Lucas tiene esa virtud extraordinaria de suspender por unos días las distancias. Las calles se llenan de música, las luces dibujan otro cielo sobre la ciudad y el tiempo parece conceder una tregua a las obligaciones cotidianas. Pero también hay espacios en los que la celebración adquiere un significado más hondo y, en este sentido, la caseta de Diario JAÉN es uno de ellos. Por sus puertas han pasado generaciones, nombres que forman parte de la historia provincial y personas anónimas cuya presencia, sin embargo, sostiene la verdadera identidad de una tierra. Cada saludo deja una huella, cada imagen añade una página a un relato que no pertenece exclusivamente a un periódico, sino a toda una comunidad.
Cuarenta años en el ferial constituyen mucho más que una cifra redonda. Son cuatro décadas de encuentros, de complicidades, de recuerdos que regresan con la fuerza de lo cercano. Son miles de manos estrechadas, innumerables conversaciones y una sucesión de instantes que, unidos, forman el patrimonio invisible de un medio de comunicación referente. La caseta ha visto cambiar la ciudad, transformarse sus costumbres y renovarse sus protagonistas. Sin embargo, conserva intacta la vocación que le dio sentido: abrir sus puertas a Jaén y ofrecer un lugar común a quienes sienten esta tierra como propia. La efeméride coincide con el 85 aniversario , una trayectoria que enlaza generaciones. Para enmarcarlo.