San Lucas admite casi todo, hasta una fotografía carnavalera para ilustrar una crónica política focalizada en el “alma” de las fiestas. Sirva como entradilla que la feria es propicia, precisamente, para encontrar espejos cóncavos, convexos y de esos que hacen milagros con la silueta. Uno entra con el cuerpo que Dios le ha dado y sale con cintura de avispa o barriga de tambor. Son chivatos de la verdad agradecidos, que para eso están en el negocio de la ilusión. En esto de lo público, sin embargo, los reflejos tienen peor fama: uno se mira para comprobar cómo está y termina pendiente de cómo lo ven los demás. María Espejo, al menos, tiene una ventaja de partida. No necesita llevar el apellido en la solapa.
Está entretenida la primera teniente de alcalde y concejala del área de Presidencia, Cultura, Turismo y Fiestas y Patrimonio Histórico, Patrimonio, Responsabilidad Patrimonial, Asesoría Jurídica, Medio Ambiente y Centro Especial de Empleo. Con permiso siempre del alcalde, Julio Millán, ella tiene estos días una misión que no admite metáforas: conseguir que “La Vestida” funcione, que las casetas reciban público, que la programación convenza y que la ciudad se eche a la calle con ganas de más. No es una cuestión baladí. Organizar una feria tiene algo de gobernar una pequeña república de farolillos, donde cada cual reclama su parcela y todos creen que tienen razón. Si consigue contentar a todo el mundo, habrá logrado algo que ni las encuestas más optimistas prometen: una mayoría absoluta de personas satisfechas.
No es el único frente que tiene abierto. Además de intentar que Jaén, durante San Lucas, se mire en un espejo perfecto, no le quedará más remedio que responder a las obligaciones orgánicas de Jaén Merece Más, un partido que no estará en las papeletas de las apresuradas elecciones generales del 29 de noviembre. Atrás quedó la filosofía constitucional de una fuerza política cuyos máximos dirigentes, tras la reconversión de aquella necesaria plataforma ciudadana que revolucionó el tablero social, se empeñaban en apartar el cáliz de las municipales de sí mismos. Recuerden. Su intención era, al estilo Teruel Existe, meter cabeza en las administraciones en las que se maneja el cotarro económico —el Congreso de los Diputados y el Parlamento de Andalucía—, no en ayuntamientos endeudados hasta las trancas. Lo que ocurre es que la política, con capacidad para convertir lo blanco en negro, llevó por otros derroteros a una organización que, por falta de unidad, denota ausencia de criterio y de una dirección enderezada hacia la idea romántica de luchar por Jaén. El partido que lidera el otro Juanma —Camacho— opta por guardar la artillería nacional y cuidar el terreno que conoce: la provincia y ese arte tan jiennense de reclamar a Madrid y Sevilla sin perder de vista la plaza de Santa María.
La decisión despeja parte del calendario y, a la vez, abre otra interesante incógnita. Si el horizonte se estrecha hasta la escala municipal, las miradas vuelven inevitablemente al Ayuntamiento. Y allí está ella, con despacho, responsabilidades, agenda pública y una feria que multiplica su visibilidad. No hace falta tener una bola de cristal de las que regalan en la tómbola para advertir que su nombre aparecerá en más de una conversación cuando llegue la hora de pensar en la candidatura. Está claro que María Espejo no necesita, en este momento, carteles, aunque debe tener claro que dirigir la noria de San Lucas, con un recorrido marcado, no es lo mismo que dirigir la del Gobierno de Jaén, donde priman los coches de choque mientras la atracción clásica da más vueltas que un trompo. El apellido, en cualquier caso, juega a su favor. Si llega la hora de buscar una imagen para 2027, Jaén Merece Más ya tendrá el espejo a mano.
No hay una decisión firme del lugar que ocupará Juan Diego Requena en la próxima candidatura con la que el Partido Popular concurrirá a las elecciones generales, convocadas para el 29 de noviembre. Corresponde a la directiva provincial elegir a la persona que será la cabeza visible de la segunda fuerza política de la provincia en Madrid. Está previsto que esta misma semana se produzca una reunión que será clave para ello, porque aunque estamos en San Lucas, el calendario electoral no admite tregua festiva. Se suspendieron los congresos provinciales para centrar la mirada en la cita con las urnas y, ahora, toca empezar otro tiempo de costuras para que la lista salga con una confección perfecta. Las fuentes consultadas aseguran que Erik Domínguez, presidente provincial del Partido Popular, cuenta con su antecesor en el cargo para continuar como diputado. Juan Diego Requena, después de aquellos tiempos convulsos de confrontación política con Miguel Moreno, demostró lealtad y, ahora, el partido se la debe. Cuentan con él, de uno, de dos o de tres. La posición del santistebeño es lo que menos importa cuando la confianza está ganada a base de trabajo, esfuerzo y corazón, el lema de estas siglas.
Pasó casi desapercibido en el último pleno del Ayuntamiento de Jaén. En él, el exalcalde José Enrique Fernández de Moya solicitó la revisión de oficio del decreto de Alcaldía de 11 de julio de 2022 por el que se rechazó su reclamación de 137.285 euros por los honorarios profesionales de su defensa jurídica por el caso Matinsreg. Salió adelante su solicitud con el visto bueno del Partido Socialista y de Jaén Merece Más y la abstención del Partido Popular y de Vox. La propuesta contempla remitir el expediente al Consejo Consultivo de Andalucía para que emita su dictamen antes de que el Ayuntamiento adopte una resolución definitiva. El acuerdo plenario no supone que el Ayuntamiento vaya a pagar los 137.285 euros reclamados, sino un nuevo paso administrativo en un conflicto que se remonta a 2021.