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domingo, 18 agosto 2019
14:41
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URGENTE

Detalles de un simbólico día

La caravana, con más de 100 coches, se desarrolló sin ninguna incidencia
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Un “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, decían los bellos versos de Antonio Machado, otro poeta inmortal que también se enamoró de la provincia del verde olivar. En este caso, los peregrinos abrieron las sendas portando sus coches, o en su defecto taxis, pues un 25 por ciento de los participantes eran profesionales que también quisieron estar presentes y ofrecieron su principal herramienta de trabajo, opción que eligió la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento y segunda teniente de alcalde, María Cantos, entre otros. Lo hicieron por la A-44 y A-4. Así, se esperaba que los cien automóviles inscritos como participantes, a los que luego se añadirían otros tantos, ocuparan en la autovía una longitud lineal de seis kilómetros, pero hubo tramos en los que se dividieron en grupos con cierta distancia entre ellos, siempre velados por las fuerzas de seguridad. La velocidad no fue superior a los 90 kilómetros por hora, y todos circularon, con su correspondiente identificación, en el carril derecho para no mermar el camino del resto de automóviles que circulaban por las mismas vías a esa hora.

El tráfico fue fluido en prácticamente todo el recorrido, formando algunas aglomeraciones a la entrada de Santa Elena, aunque la mayor tuvo lugar en la entrada a la capital, ya de vuelta e instantes antes de que la caravana se deshiciera y cada asistente a tomar su particular rumbo, a la altura de la rotonda de Enfermería. No hubo que lamentar ningún tipo de incidencias ni momentos de tensión, algo que destacaron todos los participantes a su vuelta.

Fueron numerosas las anécdotas que dejó la jornada. Una de ellas tuvo como aliados a los periodistas que siguieron la marcha desde diversos puntos estratégicos y que consiguieron que las bocinas de los coches “explotaran” al encuentro con los medios. La más especial, es la que tiene como protagonistas a los más jóvenes, pequeños que acompañaron a sus familiares en una travesía que tenía la intención de marcar un hito en la lucha por las mejoras en infraestructuras de la provincia. Muchos acudieron al punto de partida con caras en las que se adivinaba que no hacía mucho que habían salido de la cama. Eso sí, no eran muchas las caras jóvenes que estuvieron presentes, dato que también destacaron algunos de los presentes, pues son quienes más se juegan el futuro.