Decrece el número de familias numerosas en la provincia

Según los expertos se trata de una tendencia que podría seguir al alza

29 jul 2019 / 11:23 H.

Son menos y con tendencia a la baja. Las familias numerosas, las que cuentan con tres o más hijos, son cada vez menos comunes y no parece que la tendencia vaya a cambiar en los próximos años. Según los datos que publica el Ministerio de Sanidad y Bienestar Social, el pasado año se concedieron 628 nuevos títulos de familias numerosas en Jaén, una cifra bastante inferior a la del ejercicio anterior, 2017, cuando se otorgaron un total de 993. Actualmente, en la provincia existen algo más de nueve mil familias en este régimen. Un panorama muy diferente al de hace no tantos años que tiene una explicación que obedece a varios factores. “El hecho de que disminuyan las familias numerosas es un síntoma de las sociedades modernas, pues este tipo de núcleos responden a un rasgo más tradicional. Por tanto, en la medida en la que se han modernizado las sociedades han ido disminuyendo el número de hijos que tenían las parejas”, relata Felipe Morente, profesor del Departamento de Sociología de la UJA. Sin embargo, y a pesar de los cambios sustanciales que han experimentado las sociedades, en el último año y a nivel general, el número de títulos de familia numerosa en vigor aumentó en España hasta alcanzar la cifra de 696.798, un tres por ciento más que en 2017. ¿A qué se puede deber que muchas parejas sigan optando por tener tres o más hijos? Para Morente son varios los factores: “Por un lado nos encontramos el plano económico, familias que pueden permitirse tener un número elevado de hijos y, en segundo término, las creencias ideológicas, que tienen un peso importante para algunas parejas”. Asimismo, en el caso de la provincia de Jaén añade un motivo más: “La sociedad jiennense está anclada a tendencias tradicionales por su sistema de vida, sus hábitos y costumbres. Sigue siendo una sociedad localista, familiar y con unos valores anclados y heredados de otras épocas”.

Se abre así un nuevo dilema, pues la sociedad española y especialmente la jiennense está cada vez más envejecida, lo que puede llegar a inducir en la necesidad de que existan y se apueste más por la natalidad y la creación de familias numerosas. “Hay que dejar claro que la solución del envejecimiento no pasa porque las familias tengan muchos hijos, las soluciones está en las inmigración. La ONU asegura que España necesitará en los próximos 30 años en torno a 18 millones de población inmigrante para mantener el sistema tal y como lo conocemos en la actualidad. Ahora bien, tener hijos ayuda, pero lo ideal es que aquellas personas jóvenes tengan las condiciones y opciones para hacerlo que es donde reside el problema”, asegura.

Se abriría así un nuevo dilema, el de la conciliación laboral y personal, especialmente de las mujeres, algo “esencial” para el profesor: “Las encuestas aseguran que muchas mujeres tienen el deseo de tener hijos, pero bajo determinadas condiciones para lo que necesitamos crear entornos de procreación que aporten seguridad laboral y social donde tendrán un papel fundamental las políticas públicas y las ayudas como guardería, servicios de ocio, entre otros. No es tanto saturar a algunas familias con muchos hijos, sino dar facilidades”. Una vez planteadas las situaciones, así como las distintas necesidades a abordar y mejorar para que mujeres y hombres se sientan seguros en su decisión de ser padres, solo queda establecer algunos atisbos de lo que depara el futuro. Sobre esto, los sociólogos se muestran prudentes, pues son muchos los elementos que se unen y confrontan, pero sí que establecen unas hipótesis sobre las posibles tendencias de la sociedad, donde están incluidos los jiennenses: “Las personas ya no repiten modelos como si pasaba hace unas décadas. Por ejemplo, en Jaén era propio que alguien que nacía en el campo siguiera los pasos de su padre y abuelo. Sin embargo, en las sociedades en las que estamos inmersos se plantean nuevos retos, ¿dónde vamos a tener trabajo?, ¿cuántos tipo y cambios? Se estima que los jóvenes que están en torno a los 30 cambiaran unas cinco veces de trabajo. Es por ello que las nuevas generaciones apuestan por asentar su situación profesional primero por lo que el futuro dependerá de la incertidumbre que las generaciones sientan en su desarrollo profesional y personal”.