Un encuentro para analizar la situación del sector olivarero

Foro Debate se reúne con representantes de las cooperativas locales

25 ene 2016 / 09:41 H.

Villacarrillo es uno de los principales productores de aceite de oliva y este asunto no podía pasarse por alto en la agenda de Foro Debate Villacarrillo, un grupo de vecinos que se reúnen con frecuencia para tratar algún tema concreto que sobre todo, tenga que ver con el pueblo y su entorno.

En esta ocasión en el encuentro se centró en la principal economía local y provincial, a la producción del aceite de oliva y su comercialización. Un tema que reunió en torno a la mesa de debate a los representantes de las cuatro cooperativas que existen en este municipio, además de a profesionales agrícolas e incluso de empresas intermediarias, como es el caso de Migasa.

Una treintena de asistentes conoció el modo de trabajar de cada una de las cooperativas villacarrillenses en todos los procesos, lo que demostró que en el camino de obtener el mejor rendimiento para los agricultores, las cosas no se hacen por igual en todas las almazaras, lo que evidenció que existen ciertas carencias, que hay que tener en cuenta a la hora de mirar al futuro del sector olivarero para no perder competitividad.

Asimismo, se explicó a los presentes como son los pasos dados en los últimos tiempos por parte de las distintas almazaras y a qué aspira cada una de ellas con sus proyectos. Destacaron la necesidad de unión del sector, sobre todo para no perder ritmo de crecimiento y así lograr estar al día, sin prisas pero sin pausas, tomando decisiones que logren avanzar en mejorar los beneficios o al menos no perder valor por las dificultades que van surgiendo en los distintos mercados.

Igualmente, durante el debate se puso de manifiesto en la situación tan complicada que vive el sector en España y cuya meta está en buscar países que escapen al control especulativo de unos pocos como ocurre en España. En el foro, algunos empresarios agrícolas, como Arturo Luna o Francisco Montañez, expresaron su inquietud sobre las distintas posibilidades para mejorar la calidad. Destacaron propuestas como los avances tecnológicos a la hora de controlar el pillaje entre los propios agricultores que terminan por perjudicarse ellos mismos junto al resto de cooperativistas, “estropeando partidas de aceite mezclando aceituna en mal estado”, lo que hace disminuir el precio de venta del aceite obtenido y por tanto a su vez, los ingresos a repartir entre los cosecheros. Quedó claro que todo es mejorable, pero sí que no hay que “dormirse” a la hora de seguir avanzando, “hay que buscar el problema para dar con la solución”.

La principal conclusión que obtuvieron fue la necesidad de aumentar la formación y profesionalización de trabajadores y agricultores, además de imprescindible el alcanzar una real unión del sector. Dos horas de tertulia que supo a poco y que concluyó con la posibilidad de repetir nuevas ediciones que incluyan visitas a empresas.