Unos ejemplares de categoría

Exposición de especímenes equinos, incluidos asnos y mulos; ovinos y caprinos

20 ago 2019 / 11:17 H.

Cuarenta corrales, es decir, tres veces más que el año pasado. Así de evidencia es la resurrección de la Feria Ganadera de Burunchel. Esta vez, de la mano de la creación de un colectivo pecuario, se corrió la voz y acudieron a la convocatoria numerosos criadores de varios municipios de la Sierra de Cazorla. Según fuentes de la organización, en 2019 hay unas setenta cabezas de ganado equino —incluidos ponis, asnos y mulos— y alrededor de cincuenta entre ejemplares ovinos y caprinos.

El concurso, que pretende fomentar la participación y la calidad entre los criadores, consiste en cantidades económicas para cada una de las categorías. Aunque los cinco jueces ya han examinado los animales, el fallo todavía no se ha hecho público. Los premios se dan a conocer este fin de semana.

La feria cumple con su objetivo fundamental de alentar la cría de ejemplares de especies autóctonas o relacionadas con la provincia de Jaén. En este sentido, pueden observarse especímenes de los preciados corderos segureños o ejemplares utilizados para el arrastre de troncos de pino, una actividad ligada, desde tiempos inmemoriales, a las explotaciones madereras de la sierra. Se trata de alentar la presencia de las explotaciones habituales de la zona, por lo general, de pequeño tamaño y vinculadas con fincas rústicas.

La idea es abrir la puerta, en 2020 a la presencia del ganado vacuno y, si existe demanda, incluso al porcino, en particular al de raza ibérica. El espacio no es una limitación para que la feria crezca y alcance las dimensiones y el renombre de los que presumió antaño en la provincia.

En una época calurosa, los miembros de la Asociación Ganadera y Ecuestre Burunchel se esmeran, igual que hacen sus dueños, para que los animales estén en las mejores condiciones, con agua y comida abundantes. La organización subraya el ambiente de convivencia que impera desde que el jueves comenzó la celebración. También sobresale la presencia de público de todas las edades, atraído, en unos casos, por el atractivo de los animales y en otros por el deseo de revivir viejos tiempos o de adquirir ganado. Los visitantes subrayan la buena organización conseguida este año.