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miércoles, 17 julio 2019
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URGENTE

Una “joya” prehistórica

Hallazgo en Bedmar de más asentamientos humanos paleolíticos
  • ÁREA MONTAÑOSA. Paraje de la cueva del Portillo, en la zona de la Serrezuela, donde se encuentran los abrigos rupestres.
    ÁREA MONTAÑOSA. Paraje de la cueva del Portillo, en la zona de la Serrezuela, donde se encuentran los abrigos rupestres.

El equipo de investigadores que trabaja en el yacimiento del Paleolítico Superior final de la cueva del Portillo, en el entorno de la Serrezuela, descubre once nuevas cavidades en las que vivieron poblaciones de la época. El Ayuntamiento de Bedmar pretende poner en valor las posibilidades que ofrece el hallazgo. En el lugar se encontraron los restos humanos más antiguos de la provincia, consistentes en falanges de dos menores de hace unos 11.600 años.

El programa de prospección arqueológica se ejecuta, desde 2015, gracias a un convenio municipal con la Caja Rural de Jaén, que lleva ya invertidos más de 150.000 euros, la Fundación Internacional de Prehistoria y Evolución Humana (Fipeh) y la sede de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) en Baeza. La administración local bedmarense prevé aportar 67.000 euros adicionales a los 50.000 ya desembolsados hasta el momento. Los asentamientos suscitan interés en Arabia Saudita y entre investigadores universitarios de Oxford (Inglaterra) y la capital francesa.

El alcalde, Juan Francisco Serrano, asegura que hasta ahora se han localizado más de dos piezas, entre las que se incluyen un collar de conchas marinas y herramientas de caza, como lanzas y puntas de flecha. Además se aprecian estructuras de hogar articuladas en torno al lugar donde se encendía y conservaba el fuego. La conclusión, según el responsable, es que la cueva era una especie de taller, mientras que las personas se refugiaban en los abrigos rocosos de los alrededores. Subraya la ubicación estratégica, en un punto fronterizo entre Andalucía y las culturas del norte, que, además de lugar de paso, servía de punto de intercambio de conocimientos y de materiales.

planes. El munícipe bedmarense refiere que los previsiones del Ayuntamiento tiene “dos patas nuevas”. Por un lado, se habilitará el Museo de Interpretación para el almacenamiento, la catalogación y el análisis de las piezas. De ese modo, a partir de mayo, los vestigios se estudiarán en el inmueble y no fuera. La medida agilizará las indagaciones en torno a los abrigos rupestres y a los huesos y los objetos. En paralelo, los expertos extenderán las indagaciones a toda Sierra Mágina, el sistema montañoso jiennense al que pertenecen la Serrezuela y Cuadros.

Serrano serrana que en la práctica se va camino de conseguir un centro de estudio de investigación, pendiente de homologar. De hecho, está convencido de que el yacimiento bedmarense es fundamental para conocer el proceso de asentamiento del homo sapiens en el sur de la Península Ibérica, que tiene otros puntos de relevancia como Gibraltar. Los restos se han hallado en varios niveles de profundidad, de manera que es posible que, con el avance de las excavaciones se localicen vestigios todavía más antiguos.

Más duración y personal para la labor arqueológica
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Las autoridades bedmarenses están dispuestas a reforzar las prospecciones arqueológicas en el entorno de la Serrezuela y de Cuadros. Por ello, como confirma Juan Francisco Serrano, se ampliarán tanto la duración anual de los trabajos como el número de participantes. En esta línea, el alcalde adelanta que las excavaciones se prolongarán a lo largo de julio y agosto y el número de alumnos participantes en las tareas se incrementará hasta sesenta. El aumento de medios posibilitará un avance significativo en la obtención y el análisis de los vestigios que atesora el yacimiento prehistórico. Todo apunta a que quedan ocultos miles de huesos y de útiles empleados por los pobladores del Paleolítico. De esta manera se conocerá mejor su forma de vida y su actividad cotidiana, en la que eran vitales la caza y la recolección.