URGENTE

Una “invisible” reducción de la deuda, a pulmón, en Pegalajar

El alcalde saliente hace balance de una legislatura que empezó en quiebra técnica
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Apenas le quedan 24 horas al frente del Ayuntamiento de Pegalajar, en julio de 2015, en una situación complicadísima por la situación en la que encontró las arcas municipales. Hoy, con un 60% de la deuda saldada, “a pulmón”, hace balance del trabajo, aparentemente invisible, de estos años, a modo de despedida de los pegalajareños.

“Han sido cuatro años muy difíciles”, comienza el todavía alcalde, Juan Merino. “Tomé posesión el día 14 de julio de 2015 y me encontré, al igual que le sucedió a mi antecesor en el cargo, un Ayuntamiento en quiebra técnica, a punto de ser intervenido con una deuda de 4,5 millones de euros, algo bochornoso para un municipio humilde como es el nuestro”, recuerda. “Había casi 3 millones de deuda en los bancos, 700.000 de facturas pendientes de pago a proveedores y a esto había que sumar los más de 600.000 euros que teníamos que devolver a la Junta y a la Diputación por la subvención recibida para la construcción de un campo de fútbol que nunca se llegó a terminar y que difícilmente podíamos justificar sino teníamos ni campo, ni dinero para acabarlo”, explica.

“Así es que con esta situación insostenible e inexplicable siento impotencia cuando todavía escucho a personas del pueblo decir que no entienden por qué decimos que no hay dinero, que el dinero hay que buscarlo”, reflexiona. “Pero en eso les tengo que dar la razón, y es lo que he hecho durante los cuatro años. Con la dificultad añadida de que a las instituciones a las que nosotros podíamos pedir ayuda ya le debíamos una gran suma y no podíamos pedirles más”, añade. “Aun así, hemos intentado traer y aprovechar, de la mejor manera que considerábamos, muchas subvenciones, entre ellas el PFEA, con el que hemos conseguido poner nuevo el saneamiento y la canalización del agua de varias calles del pueblo priorizando siempre las que se encontraban en peor estado”, defiende. A esto hay que sumarle, como detalla, otras subvenciones conseguidas para cambiar el alcantarillado del tramo lavadero-depuradora, importante para descongestionar el Puente la Seña; un tramo del barranco Villajos que se encontraba en malas condiciones y la tubería de agua potable de la calle principal de La Cerradura, que daba numerosos problemas y pérdidas de agua.

“Todo esto supone un gran alivio para nuestro pozo, debido a las grandes fugas de agua que teníamos debido a la antigüedad de la red de abastecimiento. Además de ser importantísimo para la lucha que llevamos teniendo tantos años para conseguir agua permanente en nuestra Charca”, reconoce. En este aspecto, resalta que han conseguido la financiación, a través de sus recursos y con ayuda de la Diputación, la perforación de un pozo de agua potable que de abastecimiento a La Cerradura y, posiblemente, a Pegalajar para así poder liberar el acuífero. “Este ha sido un gran paso para conseguir nuestro propósito”, reconoce.

“Año tras año y con los pocos recursos que nos quedaban después de pagar las numerosas nóminas y las trampas, hemos luchado para conseguir hacer algunas obras de carácter urgente como el proyecto del cementerio, cambiar las luces del parque, remodelar los jardines de las plazas y parques; cambiar la calefacción de la guardería; una silla para el acceso de minusválidos a la piscina municipal; hemos pagado la paga extra que se les congeló a los trabajadores y algunas más cosas que seguro se me quedarán en el tintero”, concluye.

“Consideré que merecía presentarme a las elecciones, pero el PP no quiso”
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“No hemos dejado de luchar por nuestro pueblo y nuestros vecinos, sin mirar nunca ideologías políticas ni cuestiones personales”, reconoce Merino. “Con esto no pretendo ponerme medallas, pero quiero demostraros que, aunque no hayamos hecho grandes proyectos e inauguraciones, ha sido una legislatura muy difícil en lo económico, satisfactoria en lo político pero muy importante y decisiva para que Pegalajar remonte y llegue a ser el pueblo bonito y próspero que nunca debió de dejar de ser”, defiende. “En resumen, yo encontré este Ayuntamiento con 4,5 millones aproximados de deuda y que, con mucho esfuerzo y sacrificio de todos, hemos conseguido rebajarla a 1,8 millones. Todo sin la necesidad de despedir a nadie ni de subir los impuesto”, explica. “Cuando en septiembre se termine de pagar la deuda con la Junta, el Ayuntamiento podrá empezar a pedir ayudas y ejecutar proyectos tan deseados por todos”, adelanta.

Y ofrece una explicación a sus vecinos: “Por todo esto, yo consideré que debía y merecía presentarme a las pasadas elecciones, encabezando la candidatura del Partido Popular y, si conseguía vuestro apoyo, poder realizar los proyectos que teníamos en mente pero que por la situación económica del Ayuntamiento no habíamos llevado a cabo. Fue la junta directiva del Partido Popular —no todos sus miembros— la que acordó que yo no fuera el candidato”.

Y con los resultados ya conocidos de las urnas, se despide: “Tengo que dar las gracias sinceras a toda la Corporación por su talante y buen hacer y a las asociaciones y colectivos locales que, comprensivas con la situación, han colaborado con nosotros y a Carmen López, mi teniente de alcalde, persona leal como pocas, por su enorme trabajo,”.