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La Purísima Concepción encoge el corazón de la población de El Porrosillo un año más. Desde hace casi cien años, cada 8 de septiembre se conmemora el día que la Virgen llegó al pueblo. Cuentan las historias que una señora donó la imagen y la llevaron andando desde Arquillos hasta El Porrosillo. Desde entonces, se rinde homenaje en este día con una semana rebosante de fiesta y una procesión que emociona a todo el término municipal, según informó Isabel de la Paz.
A las 20:30 se abrieron las puertas de la Iglesia Parroquial de la Inmaculada Concepción —situada en el núcleo de la pedanía— para dar comienzo a la procesión, acompañada por la Banda de Música Puerta del Condado. El pueblo entero se vuelca cuando su patrona sale a las calles, y la cita de ayer no quedará en el olvido. Con sus mejores galas, cientos de vecinos de El Condado rindieron devoción acompañando a la Virgen por el recorrido de sus calles.
Como tradición, durante varios momento del recorrido, el Coro de Canto de El Porrosillo le dedica unas emotivas baladas a la Virgen. Ayer, los cánticos de sus integrantes no dejaron indiferente a nadie. El alcalde de Arquillos, Miguel Ángel Manrique, quiso exponer lo que significa la Purísima tanto para el municipio como para la pedanía: “La Inmaculada Concepción es patrona de Arquillos y de El Porrosillo, y verla recorrer las calles acompañada por las grandes voces del coro local es una maravilla. Es una cita muy entrañable donde se concentra la mayor cantidad de gente”.
María Jesús Molina, que lleva años formando parte del grupo parroquial de la Inmaculada y ejerciendo su trabajo en la iglesia, expresó su conmoción en este día tan especial: “Cada 8 de septiembre conmemoramos la llegada de la Purísima Concepción. Viene gente de fuera, y son unos días muy especiales junto con los del patrón, que es San Antonio”. José García Montoya, porrosillero de nacimiento que vive lejos por motivos laborales, recorrió cientos de kilómetros y atravesó media España para poder asistir a la procesión. La historia personal de devoción que hay detrás de cada vecino que asiste a la cita, hace de esta celebración un encuentro donde la fe colectiva trasciende sobre cualquier circunstancia.
El Porrosillo, una aldea de apenas 200 habitantes, se agrandó durante una noche vibrante que culminó con un espectáculo de fuegos artificiales piromusicales. Este año la feria ha durado 5 días, lo que la convierte en la más extensa de los últimos años y donde ha habido actividades y entretenimiento adaptadas a personas de todas las edades. El sentimiento de hermandad que se respira en las aldeas pequeñas y los espacios rurales es único, y en este rincón de Sierra Morena, la Purísima Concepción une a todos los vecinos como una gran familia.
Entre los vecinos, Manuela Herrera confesó que “para nosotros la Virgen de la Concepción es como si fuera nuestra. Llevo el banderín de la banda con orgullo”. Ana Belén García: “Tenemos mucha devoción, y estamos muy implicados en la Virgen. Formo parte del coro y la devoción me la inculcó mi abuela”. Por su parte, José María Montoya dijo que había llegado ese día de Madrid y “mañana tengo que estar en Valencia, pero esto no me lo podía perder. Es tradición familiar y para mí es emocionante”. Alfonso Nieto Delgado: “Antes venía a estas fiestas todos los años. Ahora vivo aquí solo, pero siempre solía venir con mi familia para ver a la Virgen de la Concepción”. Por último, María Jesús Molina sostuvo que “caiga cuando caiga, la procesión se celebra el día 8 de septiembre. También es la patrona de Arquillos y nos encanta celebrarlo”.