Una despedida a lo grande

El último encierro deja imágenes para el recuerdo en un día para todos

22 ago 2019 / 11:19 H.

El día comenzó en Noalejo con sabor agridulce, pues tocaba afrontar la última jornada festiva en el municipio, pero con todos los vecinos con las mismas ganas del primer día. No era para menos, pues la Corporación Municipal dejó un buen número de actividades para el cierre de las fiestas que hicieron las delicias de pequeños y mayores desde el pasado viernes.

Por la mañana fue el turno para que la plaza de España se convirtiera en el epicentro de los actos, con una tirolina de 40 metros adaptada para que personas de cualquier edad pudieran disfrutar de ella y sentir las emociones que esta permite experimentar. Fueron cuatro horas en las que muchos vecinos se acercaron a probarla y bastantes decidieron repetir la experiencia. Al mismo tiempo, la realidad virtual permitió a quienes decidieron hacer uso de esta tecnología acercarse a lo desconocido. También hubo tiempo para los torneos de tenis de mesa y arrastrillo que tuvieron lugar en el pabellón municipal y el hogar del pensionista respectivamente.

La cultura también estuvo presente gracias a la exposición de Miguel Becerro Arriaza, que se pudo visitar en el edificio del antiguo centro de Guadalinfo, que congregó las miradas de muchos curiosos y que anteriormente estuvo en el nuevo Salón de Plenos del Ayuntamiento.

A media tarde llegó el momento más esperado del día, los terceros encierros de vaquillas. El recinto se volvió a llenar y los más valientes saltaron al ruedo para enfrentarse a los cuatro astados que se soltaron. Las fiestas se cerraron con la verbena y la traca pirotécnica que anunció que comienza la cuenta atrás para las del año que viene.